El hecho involucra a personal perteneciente a la Unidad Regional Nº 7 de Alto Comedero y generó conmoción por la modalidad de la excesiva intervención denunciada en este sector de la capital provincial.
Intercepción, caída y agresión en la colectora
El suceso se registró durante la mañana del pasado sábado, en el marco de un operativo desplegado sobre la colectora de la Ruta Nacional 66, a la altura de las instalaciones del Suri Rugby Club.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar del hecho, dos jóvenes se desplazaban a bordo de una motocicleta por el mencionado sector cuando fueron alcanzados por efectivos que se desplazaban también en motovehículos. En circunstancias que se intentan establecer, los efectivos aparecieron de costado e impactaron contra el rodado, provocando la violenta caída de los ocupantes hacia la cinta asfáltica.
Lejos de brindarles asistencia médica inmediata tras el choque, los uniformados habrían sometido a los jóvenes derribados a una serie de golpes en distintas partes del cuerpo mientras permanecían en el suelo.
La agresión física solo cesó cuando las víctimas lograron exhibir sus documentos de identidad y los efectivos constataron fehacientemente que se trataba de menores de edad.
Efectivos investigados e intervención de la fiscalía
Ante la gravedad del procedimiento y las lesiones denunciadas, las actuaciones fueron derivadas de forma directa al Ministerio Público de la Acusación. Al momento, la causa está formalmente a cargo del fiscal Diego Funes, quien dispuso una serie de medidas probatorias urgentes para determinar las responsabilidades individuales de los agentes intervinientes.
Hasta la fecha son cuatro los efectivos policiales bajo la lupa de la Justicia, sobre quienes pesan solicitudes de informes de servicio, libro de guardia y pericias médicas a los damnificados para avanzar con las imputaciones correspondientes.