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"Los Muertos de Plaza de Mayo" y la historia de un granadero jujeño que nadie recuerda

El historiador Héctor Daniel De Arriba acaba de publicar su libro "Los Muertos de Plaza de Mayo: 1945-1953-1955", que se propone rescatar los nombres de las víctimas de estos tres hechos históricos para que no queden en el olvido. Entre ellos la figura del granadero Víctor Enrique Navarro, muerto el 16 de junio de 1955, en cumplimiento de su deber con solo 21 años.

El pasado 28 de octubre la editorial Dunken de autores independientes, publicó el libro "Los Muertos de Plaza de Mayo: 1945-1953-1955", del historiador Héctor Daniel De Arriba. Una investigación de casi cinco años que se constituye como un aporte al conocimiento de tres hechos históricos de una década política signada por transformaciones, en un marco mundial de pos guerra.

Comienza con una presentación histórica de los tres momentos:

  • La madrugada del 18 de octubre de 1945: cuando dos jóvenes murieron baleados frente a la sede del desaparecido diario Crítica, a pocas cuadras de la Plaza de Mayo. Ellos fueron Darwin Ángel Passaponti y Francisco Ramos.
  • El atardecer del 15 de abril de 1953: cuando se desarrollaba un acto convocado por la CGT y hablaba el presidente J. D. Perón, desde el balcón de la Rosada, estallaron dos bombas, la segunda de las cuales mató a seis ciudadanos (Santa Festigiata viuda de D’Amico, Mario Pérez, León David Roumieux, Osvaldo Mouche, Salvador Manes y José Ignacio Couto).
  • El mediodía del 16 de junio de 1955: Cuando tres oleadas de aviones asolaron la Plaza de Mayo y sus alrededores; el barrio de Recoleta y la Av. Crovara, en La Matanza, dejando como saldo 213 fallecidos confirmados (cifra no cerrada), entre los cuales surge el nombre de Víctor Enrique Navarro, un granadero jujeño que murió en cumplimiento de su deber y que hoy nadie recuerda.
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Para comprender más, JujuyalMomento entrevistó a Héctor Daniel De Arriba, quien profundizó en este último hecho.

"Los Muertos de Plaza de Mayo" y la historia de un jujeño que nadie recuerda

"Soy profesor de historia, desde hace muchos años me he dedicado a la investigación histórica y este es mi sexto libro. En particular, con este libro que se titula Los Muertos de Plaza de Mayo, quise tomar una década de la historia argentina del '45 al '55, donde se produjeron tres hechos dramáticos en circunstancias políticas adversas".

"El hecho más conocido es el que ocurrió el jueves 16 de junio de 1955, donde la gente hacia el mediodía esperaba un desfile de aviones en la Av. de Mayo para terminar en la Plaza de mayo y a las 12.40 comienzan a llegar aviones que empezaron a bombardear la Casa de Gobierno, la Plaza de Mayo. Se produjeron tres oleadas de aviones, que no solo tenían el objetivo de matar al presidente, sino que provocaron numerosas víctimas".

De este hecho que conocemos como Bombardeo de la Plaza de Mayo, Héctor De Arriba pudo relevar 214 fallecidos confirmados y asegura que es una cifra que no está cerrada.

"No solo se bombardeó la Plaza de Mayo, sino la residencia presidencial de Olivos que antes estaba en Recoleta y tropas que venían del municipio de La Tablada en la provincia de Buenos Aires. El objetivo fue rescatar, darles vida a estos muertos, porque si bien en algunos casos hay alguna placa o monumento que recuerda el nombre y apellido, mi objetivo fue ver qué había detrás de esas vidas, de esos jóvenes, niños, hombres y mujeres que fallecieron por estar en un lugar por otras circunstancias", expresó.

Un granadero jujeño que nadie recuerda

El historiador señaló que en su investigación le llamó poderosamente la atención los antecedentes que encontró del granadero Víctor Enrique Navarro, muerto el 16 de junio de 1955, en cumplimiento de su deber con solo 21 años y cuyos restos nunca volvieron a su lugar de origen.

"En el caso del 16 de junio, quienes tenían que custodiar la Casa Rosada y la vida del presidente que era Juan Domingo Perón, era el Reg. de Granaderos a Caballo Gral. San Martín. Ese día había rumores de sublevación y se mandaron más tropas de granaderos a reforzar la guardia de la Casa Rosada, de esos granaderos mueren 9 y uno fue jujeño: Víctor Enrique Navarro".

"De estos nueve, 8 volvieron a sus provincias, menos Víctor Enrique Navarro. Este joven de clase 34, con 21 años como todos sus compañeros fallecidos, estaba haciendo el Servicio Militar Obligatorio. Este joven no volvió a Jujuy y está, o estaba, porque hace tantos años que el cuerpo no está en su lugar porque fue convertido en cenizas o fue al osario, entró al cementerio de Chacarita el 19 de junio de ese año".

Héctor Daniel De Arriba manifestó que intentó contactar a familiares, pero lo único que encontró fue que el granadero jujeño tenía una hermana que ya falleció en 2015 (a los 85 años) y se llamó Ana Yolanda Navarro, viuda de Raúl Boyé.

"Ella fue la que dispuso que los restos del hermano pasaran al osario del cementerio de Chacarita. Sé que tuvo hijos, nietos, pero no pude contactarme".

"Me llamó poderosamente la atención que la familia no lo llevó a la provincia de Jujuy, todos los demás fueron a sus provincias natales, este quedó en Chacarita y hoy ya no existen los huesos y nadie lo recuerda lamentablemente".

Durante su investigación, el historiador accedió al Archivo general de la nación, la biblioteca del Congreso, la Biblioteca Nacional, diarios, revistas y además archivos provinciales. En el caso de Jujuy no recibió respuesta y tampoco interés por parte de otros historiadores locales.

"Me leí todos los diarios, todas las revistas y avisos fúnebres de estas fechas, también fui a las distintas bibliotecas. Traté de contactarme con archivos provinciales, algunos me respondieron otros no como el caso de Jujuy. No tuve apoyo de historiadores locales para obtener datos del nacimiento de este muchacho Navarro".

El autor puntualizó que desde un inicio su objetivo fue sacar del olvido a estos ciudadanos fallecidos, que no pertenecen a un partido político sino que fueron hombres y mujeres de la Nación Argentina, incluso extranjeros, que perdieron la vida en circunstancias trágicas de determinados momentos de la historia.

De este modo, su próxima meta es realizar la presentación del libro en distintas provincias, entre ellas Jujuy, y poder contactarse con más familiares de las víctimas de estos atentados.

"Por ahora quiero dar a conocer el libro, pero el año que viene ir armando una agenda de visitas, por ejemplo a Jujuy y ponerme en contacto con algún sobrino del granadero Navarro y se lleva la sorpresa de que está homenajeado en un libro. Incluso en Jujuy no hay ninguna placa, ningún monumento, ninguna calle que lo recuerde al granadero Navarro".

"Lo mismo ocurre con el granadero santiagueño, de apellido Almada, lo mismo con el granadero Insauti de la prov. de Buenos Aires y con los dos granaderos catamarqueños que no hay nada nada que los recuerde".

De Arriba expresó que la importancia de recordarlos reside en que eran jóvenes que perdieron la vida trágicamente en cumplimiento del deber, que en ese momento era resguardar al Presidente de la Nación.

Como la historia continuamente se reescribe o se rearma como un rompecabezas con piezas que van apareciendo, el autor instó a quienes tengan datos de algún familiar que haya muerto en alguna de estas tres tragedias a que puedan realizar su aporte al mail: acuariano1515@gmail.com o al número 011 3158-5792.

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