Solo aquellas personas que decidieron acordar el pase a otros organismos estatales gozan de una situación estable, con derechos vulnerados y con cierta precariedad desde lo económico, pero definitivamente con mayores certezas sobre su futuro inmediato.
Es tal el grado de improvisación en la transición Banco de Desarrollo hacia Agencia/Instituto, que les fue requerido a algunos manifestantes ayuda para liquidar; la solicitud cae en un cinismo perverso: pedirle a un “compañero” que se encargue de los procedimientos administrativos que garantizan dinero a tan solo un grupo de trabajadores.
Según afirma la referente de los bancarios Fabiana Gaitán, 76 personas siguen en esta situación crítica, con el agravante de una cobertura médica que podría cortarse en cualquier momento.
“La gente que está afuera hizo el trabajo para todos, incluso para quienes firmaron con el INPROJUY Solo les pagaron a ellos, pero nuestra colaboración siempre estuvo pero no nos dejan ingresar. Desde julio que no pagan la obra social, tenemos compañeros que están internados, otros tienen familiares internados”.
Entendiendo la situación extrema y con el antecedente favorable en la Justicia Nacional, el secretario general de La Bancaria volvió a tomar cartas en el asunto. Si bien se trata de un aviso informal, Sergio Palazzo y Gustavo Díaz (secretario gremial) enviaron una nota dirigida al gobernador jujeño para recordarle la resolución del Juzgado de Trabajo N° 65.
Conforme pasen los días la notificación oficial deberá llegar a la Casa de Gobierno jujeña. Se espera que el mandatario resuelva o conteste para ese entonces sobre el porvenir de los trabajadores bancarios.
Creo que vamos a llegar a un acuerdo, entre gobierno y bancaria, la justicia es igual en todos lados. Que no la apliquen en Jujuy es otra cosa Creo que vamos a llegar a un acuerdo, entre gobierno y bancaria, la justicia es igual en todos lados. Que no la apliquen en Jujuy es otra cosa
Mientras tanto las oficinas siguen trabajando de manera peculiar cuando menos, “trabajando por la puerta del costado” describe Gaitán. Los clientes que pasan por la vereda preguntan por sus joyas, desean retirarlas pero solo reciben evasivas y negativas, ellos también resultaron rehenes de la incertidumbre.