Sin embargo, hay actividades que permanecen vedadas y multiplican el esfuerzo para conseguir la autorización formal, volver a funcionar y salir del ahogo económico y financiero que les produce el parate.
Es el caso de los gimnasios.
Agrupados en una cámara que los representa, durante las últimas jornadas mantuvieron reuniones con el ministro de Desarrollo Económico, Ezequiel Lello Ivacevich, con el objetivo de mostrar que tienen la manera de volver a su trabajo cumpliendo con el requisito de cuidar la higiene y el distanciamiento social de forma estricta.
David Fernández, integrante de la cámara y reconocido preparador físico en la provincia, contó que hay buena voluntad por parte de los funcionarios para entablar un diálogo y esperan que los protocolos presentados sean analizados por el gobierno para volver a trabajar.
“Hemos enviado un protocolo, creemos que se puede trabajar y que la actividad física es clave para el cuidado de la salud, pero vamos a acatar lo que diga el COE (en referencia al Comité Operativo de Emergencia, a cargo de las autorizaciones para las actividades comerciales)”, explicó Fernández.
El gobierno busca la alternativa, aunque avanza con extremo cuidado. La palabra final la tendrán los médicos y muy posiblemente sea clave la evaluación que realice el epidemiólogo Omar Gutiérrez, máximo referente del ente que cobró gran protagonismo durante la pandemia.
A él deberá dirigirse Lello Ivacevich para chequear el trabajo presentado por los propietarios de gimnasios y afines.
Los rubros son varios. Musculación, funcional, tae kwondo, gimnasia, entre otros, son los que han agrupado diseñando planes de trabajo para que ninguno de sus clientes se exponga al contagio pese a las características de la actividad. Los responsables de cada establecimiento consideran que es posible.
El gobierno, mientras decide, les planteó incluso la posibilidad de aportar subsidios para compensar las pérdidas que ha sufrido un sector con escasa capacidad de ahorro. Los integrantes de la cámara reconocen el gesto pero anhelan volver a trabajar.
Al igual que los gimnasios, peluquerías, centros de estética, entre otros comercios que por sus características requieren de mayor cercanía entre las personas, continúan esperando que el gobierno revise sus situaciones, que se agravan a medida que transcurren los días sin poder trabajar.
“Estamos esperando, con toda predisposición, que nos digan qué debemos perfeccionar”, agregó Fernández.
Para la semana que comienza están comprometidos nuevos encuentros, que serán clave para el sector.