Pero mientras las intenciones, los acuerdos, los convenios sigan por encima de los hechos concretos, tendremos que esperar quien sabe cuánto para que el millonario endeudamiento se justifique. Nada más que 120 millones de dólares para una de las deudas más importantes que ha adquirido la provincia en los últimos 2 años.
Hace tan solo algunas horas, el gobernador Morales junto a la ministra de Ambiente María Inés Zigarán firmaron un acuerdo con Geocycle (perteneciente al grupo Holcim) para la recolección y conversión de residuos en energía. Se trata de viejos conocidos, ya que en 2018 se firmó un primer acuerdo para el coprocesamiento de neumáticos fuera de uso.
Geocycle y sus servicios de gestión de residuos
Es indudable que la prestigiosa empresa de origen suizo puede aportar un salto de calidad y una visión superadora para nóveles jujeños. Se trata de una firma con presencia en 50 países, 400 clientes a nivel global y tres plataformas en nuestro país (Córdoba, Mendoza y Jujuy).
En su carta de presentación Geocycle describe capacidad de gestión sobre múltiples tipos de residuos y al menos 12 tipos de industrias que se benefician con la reconversión en materia prima reciclada:
“Este proyecto se orienta a modificar la matriz de generación de energía, apuntando a un esquema de autogeneración sustentable, en línea con los desafíos y los principios de Jujuy Provincia Verde, no sólo a partir de la generación de energía solar y la participación en el cambio mundial del transporte eléctrico, fabricando baterías de litio, sino también con el Proyecto GIRSU”describía el gobernador jujeño durante la firma del convenio.
De todas maneras y como dicta la normal general de la gestión Morales, ni Zigarán, ni el gerente general de GIRSU Jorge Bouchet o Nils Kruse director de Geocycle dieron explicaciones sobre los alcances, responsabilidades, beneficios, duración, si quiera la forma en que los suscribientes capitalizarán la medida.
Hasta el momento solo se sabe que GIRSU se encargará de recolectar y clasificar los residuos reutilizables en el Centro Ambiental Jujuy para luego ser trasladados a la central de Holcim en Puesto Viejo.
Curiosamente durante 2019 se llevó a cabo un intenso proceso de distribución de maquinarias e inauguraciones parciales, como el caso de la planta clasificadora de San Pedro. Movimientos más bien para apaciguar a los sectores críticos que señalaban el letargo en la implementación del plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos aprobado por los diputados en 2016.
Pues GIRSU aún no se instrumenta en la mayoría de los municipios. Su funcionamiento depende de un tributo que todavía no se aplica a los contribuyentes jujeños.
Mientras tanto en Libertador General San Martín, los intendentes oficialistas del Departamento Ledesma recibieron la ministra de Ambiente María Inés Zigarán buscando transparentar el accionar de la cartera en cuanto a la implementación de GIRSU en el interior.
Se trató de una audiencia pública (aunque con previa inscripción) para explicar cómo utilizarán los fondos aportados por el Banco Europeo de Inversiones para la creación de la Estación de Transferencia de residuos en Libertador.
“Se trata de la columna vertebral en cuanto a las obras de infraestructura en la región. Libertador será el epicentro para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en el subsistema Yungas, funcionado como una estación intermedia de clasificación y transferencia previa disposición final en Palpalá”.
Una vez más, los detalles técnicos escasearon durante la presentación. Pero detrás de los ampulosos anuncios y convenios, las deudas con el ambiente, con el ciudadano promedio y los acreedores persisten. Reza el dicho popular “menos charla y más acción” que el Jujuy Verde todavía se encuentra en fase de utopía.