A pesar de ello, debido a la crisis económica nacional y provincial, la demanda se redujo notablemente y la crisis, sumada a la falta de previsión, provoca que solo un milagro de estabilidad y previsibilidad pueda salvar o al menos sostener al sector.
Algunas de estas cuestiones fueron comentadas por el empresario del rubro José Ortiz, quien confirmó que los precios de insumos aumentan permanentemente, si no de forma diaria, semanalmente, lo que los obliga a evaluar si vuelcan estos aumentos a los precios de venta ya que los ingresos de los clientes no aumentan de la misma forma que los costos.
Terminaron la semana pasada sin precios ni insumos y con falta de mercadería, esperando que luego de la primera vuelta de elecciones generales “se aquiete el panorama, ya que falta mucho para la segunda vuelta. No podemos seguir viviendo con esta incertidumbre”.
Gastronómicos jujeños esperan un milagro para poder subsistir
La idea por estos días es buscar un punto de equilibrio, ya que están obligados a aumentar los precios pero no quieren perder clientes.
“Como pasa en semanas previas a las elecciones la gente guarda los pocos pesos que tiene; vimos filas para comprar dólares. La gente optó por hacerlo y esperamos que la actividad se reactive”.
Otra problemática del sector es el trabajo informal, con ofertas de entrega de comidas a domicilio con costos menores, “porque no pagan impuestos ni costos”, dijo Ortiz, pidiendo ayuda para sobrellevar la situación. “Entendemos la necesidad de la gente de trabajar, de generar recursos extra, pero hay que ver cómo se defiende el comercio formal”.