La actual gestión conoce bien su juego: reunirse con los distintos referentes por separado para restar fuerza a reclamos unificados, dilatar las negociaciones , y patear fechas y porcentajes definitivos para las últimas reuniones aprovechando la urgencia de un cierre oportuno que supone la proximidad de las fiestas.
Los gremios anticipan una nueva imposición y la amenaza de futuros reclamos queda latente ante un desenlace similar al de otros años.
En un artículo de su autoría, el economista Gastón Remy se refirió a la situación salarial del sector estatal y consideró que “los salarios vienen perdiendo por goleada frente a la inflación”.
“Distintos gremios manifestaron mayoritariamente el malestar por la pérdida de los salarios frente a la inflación durante todo el año”
“Esta es una realidad que atraviesa al conjunto de los trabajadores, en particular, a los estatales que este año no tuvieron paritarias, a excepción de los docentes, que percibieron por un decreto de la Nación un miserable aumento de 1210 pesos desde marzo”.
Pese a ello, sostuvo, la caída del poder adquisitivo de los docentes en la provincia fue del 12% hasta septiembre, según cálculos propios en base a la información disponible en el CGECSE del Ministerio de Educación de la Nación.
“Para el resto de los estatales (provinciales y municipales) que no tuvieron recomposición alguna durante todo el año la caída hasta septiembre sería del 15% al menos. Este es un piso para exigir una recomposición salarial solo por lo perdido este año”.
“Si consideramos a su vez, la pérdida del salario de los estatales durante el gobierno de Macri (primer gobierno de Morales) en promedio es de 36,1%.
La disparidad salarial, indicó, es muy grande con estatales provinciales que cobran el salario mínimo, vital y móvil que desde octubre es de 18.900 pesos a enfermeras que cobran 22.900 pesos o las mismas maestras con 10 años de antigüedad que perciben 29.175 pesos de bolsillo.
El economista comparó estos salarios respecto de la Canasta Básica Total valuada en 42.341 pesos (familia de cuatro integrantes) para septiembre y advirtió que vuelve a ratificar que las y los trabajadores estatales están en la pobreza.
“Además la canasta básica total que calcula la Dipec, al igual que el Indec, no contempla el gasto en alquileres que recae sobre un amplio sector de trabajadores que no acceden a la vivienda propia”