La lluvia llegó con furia y para quedarse. A pocos minutos para el inicio del partido entre Argentina y Brasil el Monumental estaba inundado. Por el anillo del estadio de River el rumor de la postergación empezó a correr dos horas antes de la hora pactada para el clásico sudamericano por la tercera fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.
Se suspendió Argentina-Brasil por la lluvia
Hay grandes charcos en el Monumental por la intensa precipitación que cae sobre Buenos Aires. El partido correspondiente a la fecha 3 de las Eliminatorias sudamericanas se jugará este viernes a las 21 horas.
El campo de juego bajo el agua. Parecía imposible que una pelota puediera rodar por el césped de la cancha de River. Y tanto argentinos como brasileños empezaron a presionar para postergar el partido por 24 horas. Ni Gerardo Martino, ni tampoco Dunga se convencían de jugar un partido de fútbol en esas condiciones. Porque se iba a atentar contra la calidad del espectáculo y contra el físico de los futbolistas.
Pero la confirmación oficial no llegaba... A las 19.36 la Selección Argentina arribó al estadio y las caras de los jugadores eran elocuentes. También la del entrenador argentino. Nadie quería salir a jugar con la cancha inundada.
No es la primera vez que el Monumental sufre por el clima en un clásico. La última vez había sido en un Superclásico que terminó 1-1 con goles de Germán Pezzella para el local y Lisandro Magallán para la visita. Fue el recordado River-Boca en el que Mauro Vigliano cobró un penal para el local por una supuesta mano de Fernando Gago, que además vio la roja y dejó a su equipo con diez jugadores durante todo el segundo tiempo. Rodrigo Mora falló aquel remate y Boca mantuvo la ventaja hasta que Pezzella capturó un rebote de Orion y selló la igualdad.
Ese partido se jugó el 5 de octubre de 2014 en un campo de juego imposible para el fútbol. Y a poco más de un año una fuerte lluvia vuelve a azotar el césped del Monumental y a poner en duda el sistema de drenaje del escenario donde juega la Selección Argentina.
Pero la confirmación oficial no llegaba... A las 19.36 la Selección Argentina arribó al estadio y las caras de los jugadores eran elocuentes. También la del entrenador argentino. Nadie quería salir a jugar con la cancha inundada.
No es la primera vez que el Monumental sufre por el clima en un clásico. La última vez había sido en un Superclásico que terminó 1-1 con goles de Germán Pezzella para el local y Lisandro Magallán para la visita. Fue el recordado River-Boca en el que Mauro Vigliano cobró un penal para el local por una supuesta mano de Fernando Gago, que además vio la roja y dejó a su equipo con diez jugadores durante todo el segundo tiempo. Rodrigo Mora falló aquel remate y Boca mantuvo la ventaja hasta que Pezzella capturó un rebote de Orion y selló la igualdad.
Ese partido se jugó el 5 de octubre de 2014 en un campo de juego imposible para el fútbol. Y a poco más de un año una fuerte lluvia vuelve a azotar el césped del Monumental y a poner en duda el sistema de drenaje del escenario donde juega la Selección Argentina.

