El gobierno nacional se ha manifestado en contra de esta tasa emitiendo una resolución que ordena a los municipios a derogar la polémica tasa. La principal razón es una doble imposición a los ciudadanos y a las empresas.
El gobierno nacional, Sadir y los ciudadanos presionan al intendente por tasa vial
La implementación de la tasa vial en la ciudad de Jujuy y otras ciudades de la provincia con el propósito de recaudar fondos para pavimentar y mantener calles todavía está generando controversias…
La decisión del gobierno nacional es la de evitar cargas fiscales que puedan frenar la inversión y el desarrollo de la región buscando entornos más justos y competitivos.
La municipalidad no ha cumplido con la resolución nacional sino por el contrario apelo la medida mediante la presentación de un recurso de amparo en el fuero contencioso administrativo lo cual contribuyó a tensar la cuerda entre el gobierno y la Municipalidad de Jujuy, entre otras…
El gobierno nacional sigue argumentado que los ciudadanos ya pagan impuestos destinados a financiar el mantenimiento de la infraestructura vial, por lo que cobrar una tasa adicional es injusto y afectó a la economía local.
Por otra parte, la línea nacional es la eliminación de carga impositiva para aliviar la presión fiscal sobre los ciudadanos y las empresas, como así también un incentivo para atraer inversiones. Lo que se busca es crear un entorno fiscal más favorable para generar nuevos empleos.
La decisión del intendente Jorge podría sumar otro problema a su gestión: La respuesta del gobierno nacional de endurecer su política de financiamiento de algunas obras en municipios como el de Jujuy.
El gobernador Sadir, alineado al gobierno nacional, lo sabe y es por eso que, en ocasión de abrir el debate sobre la ley de coparticipación aprovechó para decir que sería necesario derogar la tasa vial por dos razones: la primera su vínculo con el gobierno nacional y la segunda mirando el inminente proceso electoral de mayo en donde teme que el descontento social complique en el resultado final las mayorías legislativas en la Legislatura y Concejo Deliberante. También el gobernador planteó la necesidad de terminar con las inequidades que está generando la tasa con otros municipios que no la cobran.
De concretarse el pedido de Sadir la pregunta sería: ¿cómo queda la relación del gobernador con intendentes como Raúl Jorge o el sr Bravo en San Pedro?
Tal vez esta sea una oportunidad para reflexionar sobre la política fiscal en la provincia y cómo se distribuyen los recursos entre las distintas localidades en el marco de la futura sanción de la ley de coparticipación provincial.
También existe un creciente malestar entre los ciudadanos debido a la falta de transparencia en cómo se utilizan los fondos recaudados a través de la tasa vial. Muchos han expresado su preocupación de que los recursos no se vuelquen con la suficiente fluidez hacia la concreción de obras de pavimentación y bacheo de calles. Esta situación provoca un sentimiento de decepción entre quienes están haciendo su aporte, ya que esperan ver mejoras concretas en sus barrios y en la infraestructura vial.
Los ciudadanos quieren respuestas: ¿dónde está el dinero recaudado? ¿Por qué no se ven avances en las obras prometidas? Esta falta de claridad no solo genera desconfianza, sino que también contribuye a un clima de frustración entre los jujeños, quienes son los que realmente sufren las consecuencias de las calles deterioradas.
No solo se trata de un tema administrativo, sino que también tiene repercusiones políticas significativas. Los próximos resultados electorales influirán en cómo se gestionan y priorizan los servicios públicos en Jujuy en el futuro.
Sadir lo sabe, el intendente ¿lo entiende?

