- En un principio, ante la incertidumbre, se dieron situaciones improvisadas para poder salir a flote. A pesar de ello, de a poco el barco se fue enderezando y hemos podido ajustar algunas prácticas didáctico- pedagógicas.
- De ahora en más, el gran desafío será ver qué funcionó y qué no.
- Laura Lewin, autora, capacitadora y oradora, TEDx, pasó por "El Colectivo", el magazine de Canal 2.
¿Qué pasará con la educación después del coronavirus?
El sistema educativo merecía una reforma y la pandemia nos obligó a hacerla de forma acelerada.
La oscuridad de la desigualdad también alcanzó a los docentes. Algunos, con una formación más sólida en tecnología, salieron de manera contundente a dar respuesta a esta situación inédita; con coraje y empatía. Otros se vieron desbordados por las circunstancias, ya sea por la falta de recursos materiales o por sentirse poco formados en competencias tecnológicas.
La educación es un derecho que debe ser cuidado, protegido y valorado. No podemos tener escuelas para unos y escuelas para otros. La educación debe estar ligada al futuro mundo laboral de los estudiantes, y en ese sentido, el estado debe garantizar conectividad y recursos tecnológicos para todos los alumnos del país.
Cuando les enseñamos a nuestros alumnos a ver sus errores de manera racional y no emocional, les estamos dando una lección mucho más importante que el tema en cuestión. Les enseñamos a manejar la frustración y a aprender de los errores, que son sin duda, habilidades esenciales para la vida. Cuando logramos que nuestros alumnos cambien su mirada frente a la evaluación, capitalizando sus errores, los estamos dotando de herramientas para enfrentar la vida adulta.
Hemos visto alumnos “despertarse” en esta nueva modalidad y poner en juego toda su creatividad para entregar trabajos, tuvieron el poder de adaptarse con lo que tenían, supieron expresar solidaridad, ayudando a sus compañeros, y desplegaron tantas otras habilidades que parecían estar siempre por detrás del currículo en las clases tradicionales.

