Grecia ignora los temores y avanza con su polémico referendo
Los integrantes del gobierno heleno respaldaron por "unanimidad" la realización de una consulta popular sobre las condiciones que establece el acuerdo con la Unión Europea para recibir más fondos de ayuda.
El Gobierno griego, reunido en sesión extraordinaria la noche del martes al miércoles, secundó "por unanimidad" el proyecto de referéndum sobre el plan de rescate anunciado el lunes por el primer ministro Giorgos Papandreu, declaró el portavoz del Gobierno, Elias Mossialos.
El gabinete también aprobó la decisión de Papandreu de someterse el viernes a un voto de confianza del Parlamento, añadió el portavoz a la prensa.
El anuncio sorpresivo de dicho referéndum, que provocó caídas en todas las Bolsas, fue recibido con estupor e indignación en Europa y en el mundo.
Un "no" de los electores griegos puede ser el preludio de una quiebra del país que amenazaría la viabilidad de la Eurozona.
"El referéndum dará un mandato claro y también un mensaje claro dentro y fuera de Grecia sobre nuestro compromiso europeo y nuestra pertenencia al euro", declaró Papandreu en la reunión urgente de su gabinete, según un comunicado del Gobierno.
"Tenemos que actuar de manera que las cosas estén claras desde cualquier punto de vista, y yo diré en el G20 que deberán adoptar finalmente políticas que garanticen el mantenimiento de la democracia por encima de los apetitos de los mercados", declaró Papandreu, según el comunicado.
Papandreu advirtió asimismo de que "todo se parará" en caso de nueva campaña electoral y el país será "arrastrado a la quiebra".Según el primer ministro griego, sus pares europeos "fueron avisados" de sus planes y "respetarán y respaldarán" los esfuerzos del país, indica el comunicado.
Papandreu, que solo dispone de dos votos de mayoría en el Parlamento, viajará este miércoles a Cannes, donde se reunirá con la canciller alemana y el presidente francés, Angela Merckel y Nicolas Sarkozy, y con los dirigentes de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional.
El anuncio de este referéndum fragilizó aún más al Gobierno Papandreu, minado por el descontento de varios parlamentarios socialistas.
El acuerdo europeo del 27 de octubre prevé que los bancos acreedores de Grecia acepten dejar en la mitad el valor de las obligaciones de deuda griega que poseen, además de mantener el respaldo financiero de los Estados europeos a Grecia, aplastada por su deuda y por la recesión causada por los sucesivos planes de austeridad.
A cambio, prevé un mayor control de los acreedores sobre la actuación presupuestaria del país, una aceleración del programa de privatizaciones y el mantenimiento de las severas medidas de austeridad iniciadas en 2010.
Fuente: Infobae

