La low cost Flybondi no acreditó los salarios correspondientes a marzo y encendió un nuevo foco de conflicto con su personal, en un contexto atravesado por recortes, cancelaciones de vuelos y un proceso de reordenamiento interno que ya venía generando ruido puertas adentro.
Flybondi no depositó los sueldos de marzo de sus trabajadores
La empresa lo atribuyó a “problemas administrativos” y prometió regularizar en breve. El gremio se declaró en alerta y evalúa medidas.
El mensaje, enviado a todo el personal bajo el saludo “hola flybondiers”, admitió que por “motivos administrativos” no se pudo realizar el depósito en la fecha prevista y aseguró que la situación está siendo atendida con prioridad. Sin embargo, no precisó cuándo se concretará el pago, un dato clave que profundizó la incertidumbre entre los trabajadores.
“Estamos 100% abocados a resolverlo a la brevedad y poder confirmar el día de pago”, señaló el texto. La definición, lejos de llevar alivio, fue leída internamente como una señal de falta de previsibilidad en un momento especialmente sensible para la plantilla.
Ante la consulta de Ámbito, desde la empresa intentaron bajar la tensión. “Esto se resuelve en breve. No es que hay una posibilidad de que no se abonen”, afirmaron. En la misma línea, insistieron en que se trata de una situación “totalmente excepcional” y remarcaron que en sus ocho años de operación nunca habían incumplido con el pago de salarios. También destacaron que ya se cumplió con el depósito de los viáticos correspondientes a las tripulaciones y que mantienen diálogo abierto con el sindicato para llevar previsibilidad.
Salarios impagos y presión para achicar la estructura
El atraso en los haberes no aparece como un hecho aislado dentro de la dinámica reciente de la compañía. Llega apenas semanas después de la activación de un programa de retiros voluntarios, presentado como parte de un proceso de reorganización estructural destinado a “optimizar la operación” y sostener la actividad en el largo plazo.
Según pudo reconstruirse a partir de comunicaciones internas, la propuesta incluyó plazos acotados para adherir y condiciones de salida que contemplaban pagos en cuotas, lo que generó resistencia en parte del personal. En ese marco, la falta de acreditación de los salarios terminó de consolidar un clima de malestar creciente.
La secuencia no pasó desapercibida para el frente gremial. La Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) se declaró en estado de alerta, intimó a la empresa a regularizar de inmediato los pagos y evalúa avanzar con medidas de fuerza en los próximos días, incluida la posibilidad de una retención de tareas con impacto directo en la operación.
Detrás de escena, fuentes del sector coinciden en que la compañía atraviesa un proceso de ajuste de costos más profundo, con foco en recomponer su estructura financiera y operativa tras varios meses complejos.

