Fellner busca recaudar y legalizar las tradicionales “ferias”
La Legislatura de la provincia, estudia el proyecto elevado por el Ejecutivo Provincial, mediante el cual se tiende a regularizar el funcionamiento de complejos comerciales no convencionales o las tradicionales “ferias”.
El proyecto es trabajado en las comisiones de economía, finanzas y legislación general, desde donde podría surgir un despacho de comisión y ser tratada en la próxima sesión ordinaria del día jueves.
En el mismo, se propicia la creación de un marco regulatorio para la instalación, mantenimiento y funcionamientos de los denominados complejos comerciales no convencionales. Para el gobierno provincial el término de “ferias”, no resulta del todo adecuada, por eso le otorgó una nueva denominación el de “Complejos Comerciales No Convencionales”, nombre ya adoptado en la práctica por organismos fiscales, municipales o gubernamentales, como así también por la Administración Federal de Ingreso Públicos -AFIP- y otros organismos provinciales.
Para el gobierno, este régimen regulatorio tiene como finalidad sentar las bases mínimas que debe reunir cualquier emprendimiento comercial de este tipo, de manera de garantizar los derechos de los consumidores, como de aquellos trabajadores que prestan servicios en los mismos.
Para lograr ese cometido, se hará responsable a los administradores u organizadores de estos complejos comerciales el cumplimiento e información a la autoridad de aplicación de los extremos exigidos para el funcionamiento, sin perjuicio de las competencias que les resulten propias a municipios o comisiones municipales.
A partir de la aprobación de esta norma, los complejos comerciales deberán respetar normas de higienes, salubridad, seguridad y protección y respeto a la discapacidad, debiéndose verificar que, en cada caso, quienes comercializaren productos o prestaron servicios, den cumplimiento a normas fiscales nacionales, provinciales y municipales. También deberán contar con la correspondiente habilitación municipal y contar como mínimo con servicio de aptitud socio ambiental, de agua potable y baños para el público, sistema de iluminación y provisión de energía eléctrica, servicio de emergencias médicas, sistemas de prevención de incendios y catástrofes y seguridad para los locatarios de espacios y para las personas que concurren al complejo.
Regulando la venta de productos, se estipula en la presente ley que no se podrán comercializar mercaderías o productos de cualquier tipo al mayoreo, productos alimenticio es elaborados o bebidas alcohólicas, animales vivos, productos pirotécnicos, armas y municiones de cualquier tipo, formulación de apuestas, juegos de azar o similares, encontrándose la o Autoridad de Aplicación facultada para incluir otros productos y/o servicios que estime pertinentes.
El administrador de la feria, también deberá contratar los seguros que correspondan con los alcances que se determinen oportunamente.
Los complejos que ya están en funcionamientos en distintos puntos de la provincia, tendrán un plazo de 90 días a partir de la sanción y publicación en el boletín oficial, de la presente norma para dar cumplimiento a lo estipulado. De lo contrario, podrán ser clausurados, según se estipula en el proyecto firmado por el gobernador Eduardo Fellner.
Es de destacar que tradicionalmente este tipo de “ferias”, comercializan productos importados que no cuentan con ninguna fiscalización de parte de autoridades aduaneras, aspecto que no se tuvo en cuenta al momento de regular su funcionamiento porque estaría legalizando la venta de mercadería de contrabando.

