Integrantes del movimiento, encabezados por Gonzalo, Perla y Magdalena, destacaron que su labor no solo se centra en la prevención del consumo problemático, sino también en brindar acompañamiento integral a familias y comunidades afectadas por situaciones de violencia y exclusión social.
“El movimiento trabaja en barrios de San Pedro, Palpalá, Fraile Pintado, Libertador y Capital, con cinco sedes activas en toda la provincia. Nuestra tarea es territorial y comunitaria, para intervenir directamente en los espacios donde los jóvenes y sus familias necesitan apoyo”, explicó Magdalena.
A través de talleres de oficios, actividades deportivas, culturales y preventivas, el movimiento busca generar espacios de contención y pertenencia, alejando a los jóvenes del consumo y fomentando la integración social. Además, cuentan con un equipo interdisciplinario que incluye psicólogos, trabajadores sociales y agentes sanitarios, ofreciendo atención gratuita y seguimiento personalizado.
Los referentes enfatizaron la conexión entre drogas, violencia y femicidios, señalando que muchas situaciones de violencia de género están vinculadas indirectamente al consumo problemático y a la exclusión social. Por eso, el acompañamiento no se limita a jóvenes en situación de riesgo: también abarca a mujeres y familias afectadas, generando redes de contención y apoyo comunitario.
“Cada actividad que realizamos, cada encuentro barrial, cada taller, busca generar prevención real y ofrecer herramientas para que los jóvenes y las familias puedan salir de contextos de riesgo. Nuestro lema es una hora de actividad que evita una hora de consumo”, resaltaron desde la organización.
El Movimiento “Ni un pibe menos por las drogas” se consolida como un espacio de acción social, prevención y acompañamiento, fortaleciendo la conciencia sobre el consumo responsable, la violencia y la necesidad de involucramiento comunitario en la lucha contra estos flagelos en toda la provincia de Jujuy.