Las investigaciones, impulsadas por la Dirección General de Narcotráfico en conjunto con la Agencia Provincial de Delitos Complejos y el Ministerio Público de la Acusación, permitieron concretar un total de 20 procedimientos. Como resultado directo de estos operativos, un total de 24 personas terminaron detenidas y puestas a disposición de la Justicia.
Más allá de las aprehensiones, el foco de las autoridades estuvo puesto en golpear la capacidad de distribución de los sospechosos. En los distintos allanamientos y controles preventivos, los efectivos lograron incautar 164,30 gramos de cocaína y pasta base, además de 120,68 gramos de cannabis sativa.
El material secuestrado no solo confirmó el fraccionamiento de la droga para la comercialización de estupefacientes, sino también la logística utilizada para la actividad delictiva.
Se incautaron cuatro balanzas de precisión, 12 teléfonos celulares —piezas clave para el rastreo de proveedores y compradores— y una camioneta que era utilizada para el acopio y la distribución de las sustancias.
El despliegue policial no se limitó a la vía pública y domicilios particulares; incluyó además intervenciones penitenciarias para cortar la red de comercialización que intentaba ingresar o coordinar maniobras dentro del Servicio Penitenciario.
Con estas acciones, la Justicia provincial busca neutralizar de forma sostenida los puntos de acopio y entrega en los barrios jujeños.