Y no es el único problema que padece el espacio de contención comunitario ya que conviven con la suciedad del canal colindante, el cual sufre desbordes con cada lluvia.
Nuestro medio se acercó nuevamente al espacio de contención para conocer cómo están trabajando y afrontando esta complicada situación financiera. Su responsable, Delia Vargas, dijo que crece la demanda de vecinos pero ellos se siguen sosteniendo gracias a colaboraciones. Por ahora tienen para brindar merienda durante tres días pero apuntan siempre a completar la semana.
Remarcó que son 284 niños y cerca de 30 adultos mayores que se acercan al lugar donde además les donan ropa.
Embed - El merendero "A pulmón" sigue sosteniéndose gracias a donaciones de la gente
“Con este calor, nosotros igual hacemos la merienda de lunes a viernes, tratando de realizarla porque nosotros vivimos el día a día con lo que va donando la gente. No teníamos azúcar y hoy nos donaron para tres días, y vamos viendo siempre tratando de que salga todos los días”.
Tratamos de sostener la misma cantidad, tenemos 284 niños más 30 abuelos que siempre llegan al merendero. Tratamos de sostener la misma cantidad, tenemos 284 niños más 30 abuelos que siempre llegan al merendero.
“Nos permitieron ocupar el atrio de la Catedral y estuvimos en enero y febrero tratando de vender almanaques para recaudar y sumar a los que nos donan. La gente también nos dona ropa y la regalamos. En el día a día se nota la necesidad de la gente en el merendero, aquí siempre viene la misma gente pero también otra gente que viene y pregunta”.
Los servicios los pagamos gracias a la ayuda de la gente, a las actividades y ventas que hacemos. La gente ayuda y colabora. Hoy lo podemos sostener, nos cuesta porque pagamos 70 mil pesos de luz. Los servicios los pagamos gracias a la ayuda de la gente, a las actividades y ventas que hacemos. La gente ayuda y colabora. Hoy lo podemos sostener, nos cuesta porque pagamos 70 mil pesos de luz.
“Tenemos ocho años de este trabajo solidario y todos los años nos pasa lo mismo en verano, llueve y el canal se desborda. Ahora pudimos levantar un escalón al merendero poniéndole piso para que el agua no entre pero tenemos que estar atento a todos”, relató.