En el marco de una jornada nacional de protesta, denunciaron pérdidas históricas frente a la inflación y repudian las amenazas de descuentos por días de paro.
Las manifestaciones continuaron en la tarde
En la tarde de este lunes prosiguieron las manifestaciones, con una medida de fuerza extrema al instalar un ayuno por tiempo indeterminado frente a la Casa de Gobierno. La protesta, ratificada en asamblea el fin de semana, busca forzar al Ejecutivo provincial a convocar a una mesa paritaria de negociación real.
Los educadores responsabilizaron directamente al Gobierno provincial por el deterioro de su salud y repudiaron las advertencias oficiales sobre nuevos descuentos salariales por los días de paro.
"Llegamos a esta instancia porque el Gobierno cerró las puertas. Nos ofrecen $15.000 o $35.000 de incremento cuando las tarifas autorizadas por la provincia aumentaron un 148% entre febrero y julio. No se puede vivir sin luz, sin agua ni sin transporte. No levantaremos el ayuno hasta que nos convoquen a negociar de verdad", aseveró la docente Ana Orieta desde la carpa montada en Plaza Belgrano.
Durante el reclamo, dirigentes y bases docentes cruzaron las declaraciones de las autoridades provinciales por cuestionar la legalidad de las medidas aprobadas en asamblea, calificando los dichos como una "intromisión flagrante en la autonomía sindical".
Asimismo, remarcaron el nivel de endeudamiento que afecta tanto a la familia trabajadora como al plantel docente para cubrir gastos elementales de subsistencia y traslado a los establecimientos del interior: "El vocero se da el lujo de interpretar los estatutos gremiales mientras amenaza con quitas de haberes. Les molesta la unidad de los trabajadores. Mientras el 70% del territorio provincial está concesionado a mineras y el litio se exporta por sumas astronómicas, las familias trabajadoras se endeudan para pagar la luz o el colectivo", cuestionó el profesor Andrés García.