En diálogo con Radio 2, advirtió sobre la creciente conflictividad laboral, el impacto de las crisis sociales en las aulas y el desgaste frente al ajuste.
Sobrecarga social y falta de contención integral
Maidana señaló que la docencia actual soporta una pesada carga al convertirse en "caja de resonancia de un montón de problemáticas sociales para las que tampoco estamos exactamente preparados". Según explicó, las escuelas reciben a diario los síntomas de contextos familiares marcados por la extrema vulnerabilidad y la crisis económica, mientras que los dispositivos de intervención del Estado resultan insuficientes.
"Todo se resolvería si nosotros labramos las actas correspondientes en los establecimientos, damos intervención a los dispositivos que la provincia ha dispuesto... pero en definitiva son dispositivos que por más que tengan profesionales intentando dar lo mejor de ellos, no están tampoco pudiendo resolver", afirmó.
Para la docente, los protocolos actuales funcionan muchas veces como un mecanismo para que el Estado "se lave las manos", dejando al maestro solo frente a problemáticas complejas que deberían ser abordadas de manera interministerial —involucrando a Salud, Desarrollo Humano y la Justicia— y con equipos técnicos acorde a la demanda.
Más allá de la vocación: salarios y derechos
Otro eje fue el rechazo a la utilización del concepto de "vocación" como coacción para justificar los bajos salarios y la vulneración de derechos laborales. Maidana remarcó que los educadores son trabajadores y que la lucha gremial forma parte de una construcción democrática y pedagógica.
"Muchos de los que ejercemos la docencia hoy pensamos más bien que salir a defendernos entre trabajadores y trabajadoras, poder ojalá en algún momento lograr nuevamente esa unidad en la provincia de Jujuy, para poder salir con más fuerza a reclamar cuestiones salariales, pero también a reclamar la restitución de derechos laborales", sostuvo.
Asimismo, la docente destacó que el paro provincial por tiempo indeterminado de 2023 marcó un punto de inflexión donde la docencia no solo logró una recomposición salarial, sino que también logró un mayor entendimiento con las familias sobre los motivos de la protesta, rompiendo con las campañas de difamación y reposicionando al sector en el escenario social.