En Perico, los trabajadores del sector reportan una marcada retracción en la actividad comercial que supera el 60% en la caída de ventas, situación que complica el ingreso diario de las familias dedicadas al rubro.
En diálogo con nuestro medio desde la feria del barrio Santa Rosa, el vendedor Raimundo Martínez describió el complejo escenario que atraviesan a diario. Señaló que la circulación de clientes disminuyó drásticamente y que la gente prioriza la compra de alimentos por sobre otros artículos de consumo.
Cambio constante de rubro y márgenes mínimos
Ante la falta de demanda, los trabajadores deben diversificar de forma permanente los artículos que ofrecen para intentar generar recursos. Martínez contó que a lo largo del tiempo debió migrar por la venta de artesanías, productos de limpieza, perfumería y librería, hasta abocarse actualmente al sector de la indumentaria y el calzado.
Asimismo, remarcó que el comprador actual busca precios bajos de forma exhaustiva, lo que obliga a reducir el margen de rentabilidad a un 15% o 20%, o incluso vender al costo para evitar el estancamiento de la mercadería. Pese a extender la jornada laboral de lunes a sábados entre las 9 y las 21 horas, la falta de capacidad adquisitiva frena la rotación del stock.
Dura crítica a la dirigencia y al costo de vida
El comerciante ferial expresó además una fuerte crítica hacia la clase política, tanto a nivel provincial como nacional, al considerar que existe una desconexión entre la realidad de los trabajadores y la agenda oficial. Aseguró que para sostener una familia se necesitan montos elevados de manera diaria solo para la alimentación básica, dinero que hoy los sueldos y la actividad informal no llegan a cubrir.
Por último, advirtió que el impacto socioeconómico provoca que jóvenes deban volcarse a la venta ambulante para colaborar en sus hogares. A pesar de las dificultades y la falta de respuestas en períodos electorales, los trabajadores feriantes de Perico continúan asistiendo a sus puestos con la expectativa de que se reestablezca el consumo en la zona.
Foto: Raimundo Martínez, feriante.