Publicado el registro inflacionario de febrero, aún cuando la cifra resultó inferior a la mayoría de las estimaciones, la licuación salarial fue ratificada y profundizada. Sueldos estatales que han acumulado un deterioro superior al 130% durante los últimos ocho años, cuya recuperación insisten desde el CEDEMS no figura en la agenda del gobierno provincial.
Docentes aseguran que en tiempos de crisis "hay que multiplicar la inversión en educación"
La secretaria general de CEDEMS volvió a solicitar una paritaria provincial acorde a los índices inflacionarios y la necesidad de que el gobierno provincial arbitre los fondos necesarios para mejorar el sistema educativo aún cuando Nación haya quitado sus contribuciones.
En ese contexto visitó Sobremesa (Canal 2) la secretaria general del Centro de Enseñanza Media y Superior, Mercedes Sosa, acompañada de la asesora legal del gremio, Lorena Mamaní. Ambas al ser consultadas sobre eventuales cambios en la relación con el Ejecutivo coincidieron en que la recepción mejoró, pero la falta de respuestas continúa.
“Lamentablemente la política paritaria sigue siendo la misma, estiran los plazos, los gremios deben estar constantemente pidiendo apertura de mesas de diálogo, ofrecen cifras que no tienen correlato con los precios ”, analizó Sosa mientras que la abogada Mamaní amplió “es muy angustiante tener que pedir la rediscusión permanentemente, porque la convocatoria nunca surge del gobierno”.
Mientras tanto las centrales sindicales discuten en el centro del país por una paritaria docente que lleva semanas dando vueltas. UDA, CEA y AMET entidades donde el sindicato jujeño está confederado pidieron elevar el piso salarial a $450.000 cifra que todavía dista de la Canasta Básica Total. La cifra no conforma las pretensiones económicas de los docentes locales, quienes han llegado hasta marzo con el básico congelado desde junio pasado.
De hecho ese es parámetro designado al momento de elevar el pedido a los funcionarios, Sosa insiste que la brecha con la línea de corte de pobreza (CBT) debe acortarse garantizando $690.901,57 para todo profesor argentino que tenga un cargo testigo con sus 15 horas cátedra.
“No hay una política de recuperación salarial, hoy un docente novel cobró exactamente lo mismo del mes pasado”, exigió durante la entrevista, junto al blanqueo de múltiples conceptos que al ser considerados no remunerativos no impactan en sus aportes jubilatorios, sindicales e incluso desfinancian la obra social.

