Vecinos de Alto Comedero volvieron a expresar su preocupación por el estado crítico de la avenida Intersindical, una de las arterias más transitadas del barrio, que conecta con la Ruta Colectora N° 66 y que a diario soporta un intenso flujo de vehículos, colectivos y transporte pesado.
Grave deterioro de la avenida Intersindical y la colectora de la ruta 66
Vecinos del sector expusieron la problemática de una de las arterias más importantes del barrio Alto Comedero. Indicaron que las tareas realizadas por la Delegación o por Agua Potable, son solo parciales.
Según los testimonios, tras años de espera para su pavimentación, los trabajos realizados fueron parches temporales, sin una solución integral. “Tenemos más de 60 metros de parches que no solucionan el problema. Las calles siguen con filtraciones, baches y pozos, y cada lluvia empeora la circulación”, explicó uno de los vecinos del sector.
El mismo vecino destacó que el deterioro del pavimento no solo afecta la circulación, sino que aumenta el riesgo de accidentes. “Muchos autos y colectivos deben desviarse de su carril por los baches, y la falta de demarcación y señalización hace que sea aún más peligroso”, advirtió.
Otro de los problemas que resaltan los residentes es la ausencia de iluminación en tramos críticos, especialmente cerca de la rotonda de la Federación Gaucha Jujeña, en la colectora de la Ruta nacional Nº 66, lo que genera zonas oscurecidas y propensas a incidentes viales y hechos de inseguridad, según afirmaron. “La falta de luces y la vegetación crecida hace que el acceso sea un peligro constante, sobre todo los fines de semana cuando hay mayor tránsito por partidos de fútbol o eventos en la zona”, señalaron.
Los vecinos coincidieron en que tanto la delegación municipal como la empresa Agua Potable realizan tareas parciales que no resuelven el problema de fondo. “Intentan tapar filtraciones y arreglar cañerías, pero el pavimento sigue destruido. Es un trabajo a medias que no dura”, comentaron.
El acceso a la colectora y a la Avenida Intersindical es además estratégico, ya que conecta con barrios como Atsa, Adep y otros sectores de Alto Comedero, convirtiéndose en un punto de tránsito constante.
La combinación de baches, filtraciones, falta de iluminación y ausencia de demarcación convierte a esta arteria en un peligro latente para los vecinos y conductores, reclamaron.
“Pagamos nuestros impuestos y exigimos calles transitables, iluminadas y seguras, pero la respuesta del Estado sigue siendo insuficiente. La ciudad se ha transformado en un ente recaudador, pero no en gestor de los servicios que necesitamos”, concluyeron los residentes.

