El episodio se registró hace algunos días y las actuaciones se encuentran a cargo del personal de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional Nº7, donde la víctima expuso la situación.
Según lo que se pudo establecer, el pasado miércoles una joven de 23 años se ausentó de su residencia en la calle Destructor Bouchers de las 284 Viviendas de Alto Comedero por varias horas y al regresar, ya por la noche, aproximadamente a las 21 se llevó la ingrata sorpresa de haber sido víctima de malvivientes que aprovechando que una de las ventanas no estaba asegurada, ingresaron y se apoderaron de varios elementos de valor.
La damnificada realizó un recorrido por su departamento, observando el faltante de un televisor de 32 pulgadas de color gris, además de una computadora portátil y un espejo de cuerpo completo de color blanco, entre otras pertenencias.
Pero lo más grotesco, dijo la mujer, fue que en una de las habitaciones y sobre el suelo, uno de los autores del robo había defecado.
La joven se dirigió entonces a la sede policial donde denunció lo ocurrido, aclarando que los malvivientes no forzaron ninguno de los accesos a la casa, puesto que la ventana por la que accedieron a la casa se encontraba sin seguro.