Las escaleras ubicadas en distintos puntos de la capital jujeña se han convertido en puntos problemáticos debido al abandono que presentan.
- En Alto Gorriti, hay basura, escombros, malezas y se trata de un punto usado para el consumo y la delincuencia.
- En Castañeda, los yuyos y falta de iluminación también generan inseguridad.
Situación muy similar se da ahora en barrio Cuyaya, en las escaleras que conectan la calle Álvarez Prado en la parte alta con la Avenida Marconi en la parte baja.
Los vecinos denuncian un estado de descuido municipal, caracterizado por la poca iluminación, lo cual fomenta hechos delictivos, consumo de estupefacientes y robos en estas zonas de alto tránsito peatonal.
La falta de iluminación es una preocupación constante, con focos que fallan intermitentemente sin una reparación clara. Además, existe acumulación de basura y desechos arrojados por transeúntes o arrastrados por el viento y la lluvia, dificultando el tránsito.
Durante la época de lluvias, la escalera se vuelve intransitable debido al gran caudal de agua que baja desde la zona alta, y el agua acumulada el resto del año provoca la formación de musgo y riesgo de caídas y resbalones.
También se reporta falta de desmalezado, con vegetación que sobresale sobre los escalones, y una ausencia constante de presencia policial, lo que aumenta la sensación de inseguridad.
Los problemas vienen siendo denunciados desde hace tiempo sin recibir una solución concreta por parte de las autoridades.

