Jujuy | Críticas |

Investigadores aseguran que la forma de medir pobreza quedó obsoleta

La investigadora Sofía Chacón, codirectora del proyecto Czekalinski, aseguró que la forma de medir pobreza del INDEC “es mala y quedó obsoleta” por haberse diseñado en 1985. Sostuvo que declarar la emergencia alimentaria es “urgente y necesario”. Los científicos proponen modificar la canasta básica por una más saludable.

A días de que se conocieran las alarmantes cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) respecto a la pobreza y la indigencia en el país, no son pocos los cuestionamientos al organismo por la forma en que las obtiene.

A ello hizo referencia Sofía Chacón, politóloga y codirectora del proyecto Czekalinski, quien cuestionó la medición del INDEC por estar desactualizada y centrarse solo en una dimensión, a saber, la pobreza por ingresos.

La investigadora explicó que intentan poner en cuestionamiento cómo se trabaja la pobreza en relación a políticas públicas en Argentina y modificar la medición de pobreza por ingresos, método que se diseñó en 1985 y se puso en funcionamiento en 1988.

Las cifras arrojadas por el INDEC se calculan teniendo en cuenta si los ingresos de una persona o grupo familiar alcanza o no el valor de la canasta básica alimentaria (lo que determina si es indigente) y la canasta básica total (lo que indica si es pobre).

Para los científicos, esta medición quedó obsoleta, al menos por dos cuestiones: primero porque esa canasta básica “se confeccionó con base en los patrones de consumo del segundo y tercer decil más pobre de la población de 1985” y, segundo, porque “nadie come canasta básica estrictamente en esas cantidades y variedades”.
No obstante, advirtió dos cosas: por un lado, que implicaría un aumento en el valor de la canasta básica y, por otro, que “es un costo político, pero inminente y necesario que algún gobierno tome la posta de esa modificación”.

Para justificar su proposición, llevan a cabo un estudio en el cual un grupo de seis personas come durante seis meses en variedad y cantidad lo que propone la canasta de 1985 y otro grupo de seis personas come según lo que proponen las guías de alimentación para la población argentina de la Secretaría de Salud de la Nación.

“Creemos que el grupo B va a ver mejorado su estado nutricional”, expuso.

En otro orden, brindó su postura sobre la declaración de la emergencia alimentaria, a la cual consideró que era una medida “urgente y necesaria, pero no suficiente”.

“Era importante por el hambre que pasan muchos argentinos, pero hay que profundizar las políticas en relación al trabajo sobre la situación de vulnerabilidad, a eso apunta el proyecto”, concluyó.

Temas

Dejá tu comentario