El “Perro” Santillán a la clase política: “que empiecen a poner”
Ante un cuadro dramático de crisis económica social en la provincia en la que cobra fuerza el pedido de la declaración de la emergencia alimentaria, los gremios, las ONGs y la oposición reiteran la necesidad de llevar el ajuste a los sectores políticos.
Las repercusiones de la crisis en Jujuy están a la vista de todos: el comercio lleva casi 24 meses con caídas en las ventas; el sector de la construcción denuncia parate en la obra pública; a poco de celebrado un acuerdo con el gobierno, las empresas de transporte ya incumplieron con los pagos y vuelve a sonar la posibilidad del paro.
Sin embargo, son los sectores vulnerables los más afectados: Las partidas alimentarias no se han actualizado tomando en consideración las cifras de inflación; se incrementó el número de personas que asisten a los comedores comunitarios; hay retrasos en los pagos a los proveedores y muchos de estos espacios solidarios han tenido que cerrar sus puertas por falta de fondos.
En ese contexto, las organizaciones sociales y ONGs que tienen a cargo comedores y merenderos abogan por la declaración de una Ley de Emergencia pero el oficialismo se resiste argumentando que en el planteo hay trasfondo político y asegura que el plan de contingencia tiene cubierta esa asistencia.
Gremios y legisladores de la oposición respaldan el reclamo social partiendo del propio reconocimiento que hace el gobierno sobre la falta de fondos y hasta le proponen alternativas para recaudar el dinero necesario para ayudar a los sectores pobres, una de ellas es el ajuste en el gasto público.
En diálogo con Radio 2, el secretario general de SEOM Carlos Santillán criticó las evasivas del gobierno y consideró equivocado desconocer el agravamiento de la problemática del hambre en la provincia o intentar disfrazarlo como un reclamo netamente político.
“Es literal que la gente no tiene para comer”, aseguró a la vez que arremetió contra el Plan de Contingencia y la burocracia que lo caracteriza: “no podemos esperar”.
Los ajustes en el gasto público, sobre todo cuando se toca a los cargos más altos, vienen siendo un tema tabú en la gestión de Morales y no se conocen medidas en ese sentido. Ello incluso pese a que el propio presidente Macri aplicó el ajuste entre sus funcionarios a los comienzos de la gestión e instó a los gobernadores a que hagan lo mismo.

