El episodio ocurrió hace algunos días y comenzó cuando el damnificado, con domicilio en el barrio Santa Bárbara de la ciudad siderúrgica, aceptó una solicitud de amistad en la red social Facebook.
Tras un breve intercambio de mensajes, la conversación se trasladó a la plataforma de WhatsApp, donde el perfil femenino comenzó a enviarle fotografías de alto contenido erótico.
La situación dio un giro dramático horas después, cuando el hombre recibió una llamada telefónica de un sujeto que se presentó falsamente como un fiscal de instrucción. El estafador le aseguró que la joven con la que había interactuado era menor de edad y que, debido a la gravedad de los hechos, se enfrentaba a una condena inminente de tres años de prisión efectiva.
Aterrorizado por la posibilidad de quedar detenido, el vecino accedió a las exigencias del delincuente, quien le solicitó la transferencia de 3.6 millones de pesos para frenar las supuestas actuaciones legales.
Una vez concretado el pago, la víctima advirtió el engaño y se dirigió a radicar la denuncia correspondiente en la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional Nº 8.
Actualmente, las actuaciones complementarias se encuentran bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación, quien ordenó el rastreo de las cuentas bancarias donde se depositó el dinero y el análisis de las líneas telefónicas involucradas.
Desde las fuerzas de seguridad insisten a la población en no realizar transferencias ante este tipo de amenazas y recordar que ningún funcionario judicial solicita dinero de manera privada para resolver situaciones procesales.