Es el caso de “Cuadernos Milhojas”, de las hermanas Pamela y Nadia Penizzotto, que siendo pequeñas estaban fascinadas con las hojas perfumadas de cuadernos, carpetas y agendas.
El amor por esa papelería hizo que aun siendo niñas empezaran a crear sus primeras hojas perfumadas y agendas con páginas de colores para vender a sus amigas o familiares. Cuando crecieron dejaron sus sueños de lado por un tiempo para construir una carrera universitaria, una profesión y una vida. Pero nunca olvidaron su sueño de niñas.
En 2015 decidieron hacerlo realidad; necesitaban fondos para comenzar, así que pidieron un crédito de $ 25.000 para comprar las primeras máquinas (pequeñas) para empezar su empresa.
Las ventas, inicialmente, fueron de boca en boca, a familiares, amigos y personas que conocían que ayudaron a correr el rumor de la nueva empresa jujeña de cuadernos y agendas.
La dificil misión de emprender en tiempos de crisis
Contra el miedo
Los primeros seis meses del emprendimiento fueron de prueba y error, y luego de otros dos en los que aun no se animaban a salir, consiguieron un lugar en una feria de emprendedores. Les fue tan bien que comenzaron a vincularse, participar y organizar otras actividades similares.
Como cuenta la misma Pamela, emprender fue un desafió importante en un momento complejo. Pero entonces como ahora enfrentan todo con creatividad.
“Los emprendedores tenemos una veta creativa que tenemos que sacar en estos momentos y buscar las formas creativas de resolver la situación. Vivimos de esto, no tenemos alternativa, y si esperamos que desde el Estado se pueda resolver la inflación y el precio dólar es difícil. Tenemos que buscar nuestras propias formas”.
A precio dólar
El escenario en el que se desarrolla “Cuadernos Milhojas” cambia constantemente y tiene precio dólar; todos los precios están sujetos a la cotización de esa moneda, y necesitarían dos aumentos semanales para poder afrontar la compra de materiales e insumos, pero piensan siempre en sus clientes y tratan de mantener los costos todo el tiempo que puedan. Como ejemplo, el precio de las máquinas que necesitan para fabricar sus cuadernos y agendas aumentó 150% en cuatro meses.
Las que utilizan hoy fueron compradas con los ingresos de la empresa, y con ellas crecieron y evolucionaron hasta pensar diariamente en el diseño y la estética de los productos que crean. Se capacitan constantemente en el uso de máquinas y materiales y buscan alternativas a lo que producen, de formato, tamaño, cantidad de papel y diseño.
“Como los diseñadores de moda, que producen cuatro temporadas al año, así trabajamos. Tenemos hasta cinco temporadas al año y cada una de ellas tiene diferentes líneas. Llegamos a hacer 300 diseños distintos de cuadernos y agendas”.
Hoy
Pamela y Nadia viven hoy de su emprendimiento; son sus propias jefas y, como tales, enfrentan los gastos de la empresa con meses buenos y otros no tanto, pero constantemente buscan salidas a su creatividad y se mantienen en contacto con otros emprendedores buscando espacios y oportunidades. Sus creaciones se venden en librerías de distintas ciudades y localidades de Jujuy y Salta. Y constantemente buscan también cómo salir de malos momentos, instando siempre a “comprar a jujeños”.
“La confianza es importante, el vínculo con otros emprendedores, la originalidad y la creatividad. Todas son palabras que, si se practican a diario, se hacen una constante en la vida”.