En ese contexto, comerciantes de Palpalá acudieron a una reunión en el Concejo Deliberante para solicita la digitalización de los trámites y la extensión del plazo de las habilitaciones provisorias, denunciando que la excesiva burocracia actual empuja a muchos hacia la informalidad.
La postura de comerciantes de Palpalá
Ricardo, comerciante palpaleño, comentó que actualmente las habilitaciones se otorgan por periodos muy cortos (dos meses), lo que obliga al comerciante a reiniciar el trámite casi inmediatamente después de terminarlo. Es por esta razón que pidió volver al esquema de habilitaciones anuales.
Señaló que desde el sector se propone la implementación de pagos y habilitaciones electrónicas para evitar las constantes visitas presenciales al municipio. "No es solo la plata, es el tiempo que se pierde en cada oficina", indicó.
Iniciar un negocio físico en Palpalá requiere libre deuda del inquilino y del propietario, pago de impuestos, servicios y personal, requisitos que no afrontan quienes venden por plataformas digitales. Por esta situación Ricardo manifestó que se genera un escenario donde parece "más rentable" ser informal que cumplir con todas las normativas municipales.
¿Qué dicen los concejales?
El concejal de La Libertad Avanza, Rodrigo Reinaga, defendió su proyecto de ordenanza para un nuevo régimen de habilitaciones comerciales en Palpalá.
Tras una reunión con el sector privado, el edil denunció que la normativa vigente desde 2008 castiga al comerciante con trámites excesivos y una presión fiscal que termina fomentando el comercio informal.
“Es un problema que no se tocó nunca y que nosotros planteamos solucionar en cuatro meses de gestión. El comerciante quiere estar al día, pero el municipio hace todo lo posible para que no abra las puertas", señaló.
Por su parte, el concejal Oscar Alcocer del Frente Palpaleño criticó con dureza la gestión del Ejecutivo municipal. Reveló que debido a las habilitaciones provisorias, los emprendedores se ven obligados a rehacer todos los trámites burocráticos cada tres meses, una medida que calificó como un agravante en plena crisis económica.
El legislador describió el proceso actual como un "peregrinaje sector por sector" donde los vecinos pierden mañanas enteras de trabajo para terminar con el trámite inconcluso.
Apuntó directamente contra las disposiciones deliIntendente y sus funcionarios: "Se agrava la situación porque cada tres meses tienen que volver a presentar todos los papeles desde cero debido a las habilitaciones provisorias". El edil coincidió con el diagnóstico del sector privado respecto a que el propio sistema empuja a la ilegalidad: "Muchos prefieren trabajar de forma informal; si les hacen una multa, la pagan, pero siguen trabajando en lugar de perder tiempo en el municipio".