Justicia: la misma estructura penal de hace 43 años
En medio de la polémica por el bajo nivel de sentencias condenatorias en el país, originadas en expresiones del ministro de justicia la nación, Germán Garavano, penalistas locales aseguran que en la provincia apuntan a la reducida infraestructura: hay sólo nueve jueces penales distribuidos en tres tribunales para toda la población.
Los tribunales orales en lo criminal I, II, III, integrados por tres jueces cada uno, fueron creados en 1975 para juzgar los delitos penales que se cometen en la provincia de Jujuy.
Desde ese momento, esa estructura se mantuvo inalterable, pese a la población en Jujuy llegó a duplicarse.
El dato está íntimamente relacionado con el bajo nivel de sentencias a las que se arriban en la provincia de Jujuy, en un contexto nacional similar, que fue subrayado en las últimas horas, nada más y nada menos que por el ministro de justicia de la nación, Germán Garavano, quien afirmó que “en general, no va preso nadie”.
Penalistas reconocidos del foro local reaccionaron frente a las afirmaciones del funcionario del gobierno nacional.
Según el abogado Lucas Grenni, tal afirmación no es real. “No es cierto que el 99 por ciento de los delitos no lleguen a sentencia, no hay márgenes de impunidad tan altos”.
Si bien el letrado reconoció que hay un contexto de descreimiento de la sociedad hacia el poder judicial por su baja eficacia, atribuyó este fenómeno a la debilidad de la estructura de la justicia penal en Jujuy.
“Todo lo que atiborra los tribunales con causas sin sentencia obedece a que no hay suficiente estructura judicial para responder a esos delitos, con una población tres veces menor se había destinado 9 jueces de tribunal oral para dictar sentencia. Tendríamos que tener al menos 5 o 6”, indicó Grenni.
El abogado no es el primero que señala la precariedad de la estructura penal en la provincia. El juez Pablo Pullen Llermanos había advertido de manera similar esta situación en declaraciones a Radio 2, realizando una comparación con lo que ocurre en provincias del noroeste, como Santiago del Estero.
El gobierno actual avanzó en la designación de jueces por concurso para cubrir las vacantes en los juzgados. La actual jueza Cecilia Sadir fue nombrada en forma reciente para formar parte del tribunal oral en lo criminal N°II. Sin embargo, la cantidad de tribunales permanece inalterable.
La falta de eficacia del poder judicial sigue haciendo mella en la imagen que tiene la sociedad de él, como llegó a reconocer incluso la presidenta del superior tribunal de justicia, Clara Falcone.

