Ajuste de cuentas, la principal hipótesis del fiscal
“El nivel de violencia que se demuestra en el cuerpo no es usual”, dijo Alejandro Maldonado; Salcedo había salido de su domicilio con la intención de vender su auto.
La justicia intenta reconstruir el móvil que condujo al asesinato de Jairo Salcedo, el joven carmense que fue encontrado en un descampado en el ingreso a su ciudad, ultimado con una saña que llama la atención de los investigadores.
El fiscal a cargo de la investigación, Alejandro Maldonado, adelantó que se maneja más de una hipótesis sobre los motivos del crimen, aunque la más fuerte es un posible ajuste de cuentas.
La violencia con la que dos o tres personas actuaron sobre la humanidad del joven es lo que da pensar que le da fuerza a esta teoría.
El cuerpo fue hallado desnudo y hasta hoy no encontraron sus prendas de vestir. Presentaba múltiples golpes, los más profundos en la cabeza y en el torax.
Tras someterlo a la golpiza, los homicidas últimaron de un disparo en el pecho con un arma 9 milímetros.
Maldonado explicó que se trabaja sobre una gran cantidad de pruebas producidas desde el momento de la desaparición de Salcedo hasta que sus restos fueron hallados.
Las cámaras de seguridad de distintos comercios de la zona registraron a su automóvil circulando.
Sin embargo allí se puede ver a personas pero no a la víctima. Podría tratarse de los asesinos.
Salcedo era soldador de caños de alta tensión de gas en una conocida planta instalada en las afueras de El Carmen.
Le manifestó a su familia que quería vender su auto para comprar una camioneta. Sin embargo, la compra – venta de automóviles no era su actividad, como se especuló en un principio.
El caso está caratulado como homicidio pero en las próximas horas el fiscal podría cambiar el rótulo del expediente a raíz de algunos agravantes que surgen de las pruebas.

