En un contexto de malestar, vecinos vienen manifestándose y reclamando un alto a los incrementos y que no se efectúen cortes.
Pero los altos montos de las boletas no son el único problema: continúan registrándose cortes y bajas de tensión que provocan daños en artefactos eléctricos.
Testimonio de un damnificado
Un comerciante de las inmediaciones a la Feria Minorista de Perico contó que sufrió la quema del disco rígido de su computadora de trabajo (con pérdida de datos críticos) y la rotura de un equipo comercial específico valuado en $1.500.000, cuya reparación asciende a los $600.000.
Marcó que las subas y bajas abruptas de tensión fueron tan severas que superaron la capacidad de contención de los estabilizadores de energía instalados.
Expuso que el problema no es aislado: el corte de luz general duró más de dos horas y afectó al alumbrado público del centro de la ciudad. Dijo que otros vecinos y comerciantes sufrieron la quema de televisores y heladeras en la misma semana.
Por otra parte, hizo mención a las tarifas de EJESA. Señaló que abona una factura promedio de $350.000 mensuales, a pesar de no poseer un uso intensivo de maquinaria. Esto se suma a los costos de alquiler, internet e impuestos comerciales.
Criticó que la empresa mantiene una política estricta de corte del suministro ante el atraso de tan solo 5 o 10 días de una sola boleta vencida, mientras que no ofrece resarcimientos automáticos cuando el servicio daña los artefactos.