La aplicación de los nuevos cuadros tarifarios generó malestar en distintos sectores económicos capitalinos.
En diálogo con Radio 2, Claudio Casas, propietario del Colegio EMDEI, expuso la complejidad que atraviesan los servicios educativos y comercios del microcentro para afrontar los cánones actuales y adaptarse a las exigencias operativas de la comuna.
Montos elevados y falta de categorización
El reclamo central apunta a la rigidez de los criterios de cobro, los cuales no contemplan la escala de la empresa ni la naturaleza de los desechos generados: "Nosotros empezamos pagando este año arriba de $300.000. Con esta actualización del 12% son como $40.000 más sobre lo que estábamos pagando", detalló Casas sobre las boletas mensuales del LIMSA.
Desde el sector advierten que la tasa aplica el mismo rango de facturación a colegios o locales administrativos que solo desechan papelería que a rubros gastronómicos o laboratorios con residuos biodegradables o patógenos. "Deberían tener una categorización más específica; no es lo mismo el volumen o tipo de residuo de una empresa a otra", señaló.
Conflictos con los horarios y cobro de multas
A las complicaciones tarifarias se añaden desacuerdos en la logística de recolección y la aplicación de actas de infracción.
La franja fijada para la disposición de bolsas (de 20:00 a 21:00 o de 07:00 a 08:00) no coincide con los horarios de funcionamiento de muchos establecimientos, obligando a contratar personal extra únicamente para sacar la basura o exponerse a penalizaciones si la recolección matutina se retrasa.
Comercios e instituciones denunciaron la notificación de multas por bolsas depositadas frente a sus frentes durante fines de semana, recesos de verano o períodos de cuarentena cuando los locales se encontraban totalmente cerrados. "Nosotros este año tenemos una multa de mediados de enero, cuando en el colegio no tenemos actividad alguna ni personal de limpieza", argumentó Casas, remarcando la imposibilidad de apelar estos cargos en la Justicia de Faltas municipal sin afrontar costos o intereses retroactivos.