Testigo de Fellner complica a Milagro Sala
Carlos Savio, segundo testigo propuesto por la defensa del ex gobernador Eduardo Fellner en el marco de la mega causa por desvío de fondos para al construcción de viviendas hizo referencia a la responsabilidad de las Organizaciones Sociales en cuanto al manejo de los fondos que llegaban de Nación.
El ex presidente de la Cámara de la Construcción en Jujuy, Carlos Savio, prestó declaración indagatoria en la causa que investiga el robo de dinero para la construcción de viviendas.
En su testimonio, el dirigente abonó la teoría del conflicto que se generaba en el microcentro por los métodos de presión que utilizaban las organizaciones sociales que lideraba Milagro Sala, moviizando miles de personas con el objetivo de hacerse con los fondos.
Además, ratificó que el dinero se manejó en forma "discrecional" desde que llegaba a la provincia.
“El IVUJ tenía un funcionamiento bastante caótico, por la presencia de las organizaciones sociales, con la formación de la UEP, se pudo mejorar el funcionamiento, ya que su personal era permanentemente agredido, observado y presionado. Luego se fue bajando esa presión al trasladarse a la UEP”, afirmó el ingeniero Carlos Savio en diálogo con los medios de prensa a la salida de la fiscalía.
El empresario, destacó que brindó declaración de “algunas cosas que conocía como dirigente empresarial y empresa constructora del IVUJ”, pero básicamente orientado a la actividad, a la formación de la Unidad Ejecutora, cuál era el trato y que es lo que pasaba en el Instituto. “No hice más que repetir y declarar lo que era por todos conocidos” aseveró.
Respecto al manejo de los fondos, sostuvo que “se hacía en forma como de caja única en su momento. Luego se empezó a aplicar el sistema por los recursos que venían. En realidad ese detalle no lo conocíamos, en cuanto a la imputación cuando venían las remesas de Buenos Aires y el nivel de ejecución de las cooperativas”.
Destacó que con la creación de la UEP se mejoró mucho el sistema. “No desaparecieron íntegramente todos los problemas, sino que el conflicto se originaban cuando ingresaban fondos que ellos requerían. Sabían que venían de Buenos Aires, pero no sabíamos cómo venían imputados, las autoridades lo manejan con total discrecionalidad”.
También hizo referencia a los controles que se le aplicaban a las empresas constructoras “teníamos la certeza de que tenía su controles por medio de cada inspector de obra, que a su vez tiene una jefatura de departamentos. Estamos seguros y se ajustaban a las normas técnicas vigentes. Este tema fue ratificado por las actuales autoridades, en tiempo reciente. Por lo que todos conocemos, es que había alguna irregularidad en las obras que ejecutaban algunas organizaciones sociales”.
En este sentido, consideró además que las empresas respondía a todos los requerimiento técnico legales en cuanto al nivel foja de edición, que es lo primero que se hacía, refrendado por el inspector de la obra. “Generalmente teníamos triple control, dos sobre estantes; más un jefe de obras, más la jefa de certificaciones y las inspecciones que hacían periódicamente”.
Apuntó que la construcción de vivienda hasta la fecha se viene desarrollando en forma habitual, que quedó declarado, el número de cantidad de viviendas y cómo fueron licitadas y cumpliendo toda normativa vigente en cuanto a contratación por el Estado. “Nunca hemos recibido una obra de adjudicación directa, no sé si algunas empresa la recibió, no nos consta. Normalmente fue siempre por acto licitatorio. Se adjudicaba y se ejecutaba de acuerdo a los fondos previstos. Alrededor de 1.100 viviendas por años. La ida era revertir esos números, la gestión actual tiene la intención de triplicarlo fácilmente. Lo podemos hacer con esfuerzo de todas partes”.
Tampoco hubo adendas ni pagos extras por las obras ejecutadas, si una readecuación de precios que está reglamentado. “Tenemos un régimen de re determinación de precios, que tiene su decreto reglamentario. La desvalorización del dinero tenía su compensación, no la que nosotros queríamos, pero lógicamente arrimaba los números para poder continuar”.

