El alarmante suceso tuvo hace algunos días y bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación, las actuaciones complementarias quedaron bajo la órbita del personal de la Seccional Nº 1, donde la progenitora de la pequeña realizó la denuncia.
Según se pudo establecer y de acuerdo a la exposición realizada, todo sucedió en pleno microcentro capitalino cuando la madre de la menor se encontraba junto a un grupo de personas. En esas circunstancias, una mujer de 34 años —conocida de la progenitora— se acercó al lugar, donde al cabo de unos instantes se ofreció para llevar a la pequeña al sector de sanitarios del Hospital San Roque.
Minutos más tarde, la pequeña víctima retornó al punto de encuentro con un evidente comportamiento anómalo y tambaleante, situación que la sospechosa aprovechó para darse a la fuga de manera inmediata.
Al ser consultada, la menor relató haber sido obligada a consumir bebidas alcohólicas mediante amenazas de agresiones físicas, sumado a presuntos tocamientos indebidos.
Ante la gravedad del cuadro de salud, la niña fue derivada de inmediato al centro asistencial de niños para recibir asistencia médica especializada, mientras que la madre se dirigió hasta la unidad policial para denunciar el episodio.
Frente a la gravedad de las acusaciones, la fiscalía actuante dispuso como medida prioritaria la incorporación de la historia clínica y el parte médico para observar la evolución de la salud de la paciente. Paralelamente, la Justicia emitió la orden de detención inmediata para la acusada.