El gobernador tiene el anhelo de que la provincia de Jujuy participe activamente en el corredor vial pero sin embargo, debemos ser realistas: la provincia enfrenta enormes desafíos estructurales que limitan su capacidad para aprovechar la oportunidad. Desafíos estructurales que en 40 años deberían estar prácticamente superados pero la incapacidad de los gobiernos en Jujuy en cuatro décadas ponen a la provincia en esta situación de tener que empezar de cero en todo frente a algo que esta lanzado como el corredor bioceánico. Sin dudas no ha habido una mirada de largo plazo y no es lo mismo ir a un desafío con todo armado correctamente que con todo atado con alambre como esta en Jujuy de modo que no se sabe hasta qué punto la provincia podrá aprovechar esta oportunidad.
Corredor bioceánico: un proyecto demasiado ambicioso para la provincia
En el marco del sexto foro de gobiernos subnacionales del corredor bioceánico, el gobernador Sadir se encuentra en Campo Grande, Brasil, intentando vender Jujuy en el marco de la ruta bioceánica que une el pacífico con el atlántico y que atraviesa Argentina, Brasil, Paraguay y Chile.
Uno de los problemas más críticos es la infraestructura. Las rutas y caminos rurales brillan por su precariedad, producto del abandono, provocando dificultades en el transporte de productos, sino también en el desarrollo del turismo, fuente vital de ingresos. Además, el déficit en servicios básicos y sanitarios ha creado una situación insostenible poniendo en riesgo la salud de las personas.
Hay jurisprudencia en este tipo de iniciativas. Después de 40 años de participación en la liga de gobernadores del norte grande, la decepción es palpable. La falta de resultados concretos ha erosionado la credibilidad de los gobiernos ante una ciudadanía que ha visto como el subdesarrollo se profundiza. Es por ello que la situación se mira con escepticismo.
Sin plan de desarrollo no vamos a ningún lado. un plan a largo plazo que integre diversas áreas: infraestructura, salud, educación y economía. Esto implica no solo invertir en obras sino también en el desarrollo de capacidades locales.
Este plan que necesita no está nunca estuvo y fíjese que gobiernan desde 2015.
No hay coordinación entre diferentes niveles de gobierno menos lo habrá para una experiencia internacional como la que están planteando. Para ello, se necesita enfrentar desafíos de manera conjunta y efectiva. Sin consenso no habrá visión compartida del futuro de Jujuy.
Pregunto: ¿la provincia está preparada para romper el ciclo de decepciones? Si no hay unidad ni compromiso de todos los sectores no se podrá cambiar el rumbo si la situación se revierte se puede intentar construir los cimientos de un verdadero desarrollo.

