Desde el inicio de la pandemia, el mundo superaba este lunes los 46,7 millones de contagios de la Covid-19 y contabilizaba un poco más de 1,2 millones de víctimas fatales, de acuerdo al recuento permanente de la Universidad Johns Hopkins (JHU).
La situación sanitaria en Estados Unidos, el país más golpeado en términos absolutos con 9,2 millones de casos de coronavirus y más de 230.000 muertos, sigue deteriorándose tras reportar 614 muertos en las últimas 24 horas y a un día de la elección presidencial.
Europa continúa en el ojo de la tormenta con la segunda ola de contagios de coronavirus y en esta última semana los casos aumentaron en un 41%, por lo que los Gobiernos continuaron endureciendo las restricciones con el objetivo de evitar el colapso del sistema sanitario.
Tal es el caso de Alemania, donde comenzó a regir este lunes una cuarentena parcial, con cierre de restaurantes, bares, cines y otros lugares de recreación durante un mes, aunque permanecerán abiertas las escuelas, los jardines de infantes y comercios no esenciales, como peluquerías, informó la agencia de noticias DPA.
España, que se encuentra en estado de alarma hasta fines de octubre y con toque de queda nocturno vigente en todo el país excepto en las Islas Canarias, se enfrentó por tercera noche consecutiva el domingo a manifestaciones y choques con la policía en varias ciudades por la implementación de las restricciones.
Además, Italia estudiaba nuevas y duras restricciones por el rebrote del virus, para implementar antes del miércoles, que incluirían la implantación de un toque de queda nocturno, cierre de centros comerciales los fines de semana y educación a distancia en la secundaria.
En Francia, bajo confinamiento desde el viernes pasado y hasta como mínimo el 1 de diciembre, el consejo científico que asesora al Gobierno alertó que la segunda ola de coronavirus en Europa no será la última y predijo que le seguirán nuevos episodios "sucesivos durante el final del invierno" boreal y la primavera, replicó la agencia de noticias AFP.
En paralelo, en el Reino Unido, el país con el mayor número de decesos en Europa (46.555), el primer ministro Boris Johnson advirtió este lunes que "las muertes por coronavirus durante el invierno podrían ser el doble de las ocurridas en la primera ola de la pandemia", por lo que "no hay otra alternativa que tomar más medidas".
En Latinoamérica y el Caribe la situación permite algunas licencias.
México, que totaliza más de 900.000 casos y unos 92.000 decesos, celebró ayer el Día de Muertos, con fuertes restricciones, como el cierre de cementerios y la prohibición del desfile de sonrientes calaveras y disfraces multicolores.
Además, ante un descenso de contagios en Perú, donde el 70% de la población vive del turismo, los habitantes volvieron a respirar el domingo pasado tras reabrir la ciudadela inca de Machu Picchu.