Hay una dirigencia que trabaja para el corto plazo cuando los diseños y posterior ejecución de las políticas públicas se supone que persiguen el bienestar en el largo plazo.
Con ciclo agotado, no hay políticas públicas para vecinos
Este caso de los vecinos de la zona de higuerillas con reclamos que no se pueden entender por la indiferencia grosera de las autoridades municipales merece un análisis.
Aquí ocurre que la gestión municipal está naufragando producto de las averías propias del desgaste de los años.
No se entiende que la alternancia es una cuestión elemental para la salud de la democracia en cambio la perpetuidad termina enfermando al sistema y la primera consecuencia es la repercusión en la gente.
Los vecinos reclaman con respeto a través de notas sobre problemas reales en sus barrios y son guardianes de su hábitat pero están haciendo el trabajo de otros a los que además se les paga un sueldo.
El municipio no responde las notas. Es una falta de respeto pero además solo una vez el servicio de recolección municipal paso por el sector, es decir un día y luego no aparecieron más…
Esto lisa y llanamente se llama discontinuidad de política pública, tal vez por la falta de recursos, por desidia o por una clara incapacidad para la gestión de aquellos funcionarios que imparten una orden y no es correspondida.
Este es un síntoma de una gestión políticamente agotada…
Hay secretarias supuestamente preparadas para resolver problemas pero las decisiones de la política son tomadas en otras instancias gubernamentales y por gente no capacitada para resolver problemas… así estamos…
El Concejo Deliberante, que dicen tiene la facultad de controlar al poder Ejecutivo, solo actúa como un organismo de obsecuentes. Solo avanza con las propuestas del ejecutivo cuando en realidad son los representantes de los vecinos.
El gran desafío del gobierno es diseñar e implementar políticas públicas que respondan a las expectativas de la población.
Aquí pareciera que este criterio está ausente. Como se puede entender que en pleno siglo XXI los vecinos tengan que recoger su basura, cargarla en sus vehículos y trasladarla al centro como cuentan. El servicio de recolección municipal bien gracias…
Hay muchas frustraciones cuando los ciclos se agotan…aparecen temas como la escasez de recursos humanos, baja capacidad técnica, diagnósticos débiles, políticas mal diseñadas y falta de recursos financieros.
El municipio está transitando el final de un largo ciclo y no vamos a ver cuestiones significativas. En los próximos meses todo será en piloto automático y el argumento justificativo de tanta inoperancia será el “ah pero Milei”. Esta expresión es más fácil instalarla que hacer el esfuerzo de empezar a pensar con creatividad e imaginación la solución de los problemas y fundamentalmente escuchando a los vecinos que tienen hoy la posición del sentido común.

