Luego de que finalizaran los ataques, los bomberos pudieron ingresar a apagar las llamas. Sin embargo, el alcalde de Energodar, Dmitry Orlov advirtió que la situación seguía "siendo difícil" y recomendó a las personas "quedarse en casa". Poco después, se confirmó que la planta había caído en manos de las fuerzas rusas.
"La situación sigue siendo difícil, pero el incendio en la central nuclear de Zaporizhzhya ha sido extinguido. Toda la comunidad mundial está ahora con nosotros", manifestó el funcionario a través de una publicación en su cuenta oficial de Facebook.
Asimismo, les mandó un mensaje a los habitantes de esa ciudad: "Ahora está tranquila en las calles, no se han visto extraños. Los que pasaron la noche en el refugio pueden regresar a casa. Pero debido a la situación muy tensa en las cercanías, recomendamos permanecer lo menos posible en la calle y quedarse en casa".
Según precisó, las casas de Energodar se quedaron sin calefacción durante la noche de este jueves, debido a los daños que recibió la tubería principal del sistema durante el bombardeo. En ese sentido, señaló que se está analizando la posibilidad de actualizar las conexiones de tuberías y para así brindar un mejor servicio.
El ataque a la central nuclear
“¡Amenaza a la seguridad mundial! Como resultado del bombardeo enemigo continuo de edificios y unidades de la planta de energía nuclear más grande de Europa, la planta de energía nuclear de Zaporizhzhya está en llamas”, alertó Orlov en su cuenta de Télegram.
Fue entonces cuando se desató el riesgo de una crisis radioactiva, con serias consecuencias para la "salud humana y para el medioambiente", tal como advirtió el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), Rafael Mariano Grossi.
FUENTE: Clarín