Fuerte crítica a la Corte Interamericana
El jefe de los fiscales en Jujuy apuntó contra los integrantes del organismo internacional, al asegurar que “carecen de capacidad de investigación” y que emitieron “un dictamen sin rigor epistémico” buscando beneficiar a Milagro Sala.
La defensa de Milagro Sala profundiza el lobby internacional para obtener lo que la justicia local le niega: la libertad de la dirigente o, al menos, su salida de la cárcel para continuar con prisión preventiva en su domicilio.
En este marco es que la Corte Interamericana de Derechos Humanos escuchó el pedido y le requirió al estado argentino que conceda el beneficio antes del 15 de diciembre.
Este requerimiento, sin embargo, podría devenir en abstracto si en la próxima semana Milagro Sala recibe una nueva condena en su contra, en este caso en una causa por amenazas, surgida a partir de un hecho ocurrido en 2014 cuando la dirigente habría amenazado a dos agentes de policía con “ponerles una bomba” y “hacerlos volar a la mierda”.
El juicio oral está previsto para los días 30 de noviembre y 1 de diciembre.
El titular del Ministerio Público de la Acusación Sergio Lello Sánchez, a la postre jefe de todos los fiscales de la justicia ordinaria, cuestionó la rigurosidad técnica de los integrantes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, al asegurar que “carece de capacidad para investigar” y considerar que el dictamen en favor de Milagro Sala no tiene “rigor epistémico”.
Entre sus argumentos, los miembros de la Corte Interamericana sostienen que Milagro Sala debería haber tenido autonomía para decidir sobre el cuidado de su salud mientras cumple con prisión preventiva, algo que Lello Sánchez rechazó.
“Le brinda una autonomía que ningún preso tiene. El caso de Milagro Sala es distinto a cualquier ciudadano que transcurre su vida sin cometer delitos”, remarcó Lello Sánchez.
La falta de cumplimiento a los tratamientos médicos dispuestos por la justicia había sido uno de los argumentos para el reingreso de Milagro Sala al servicio penitenciario, algo que la Corte Interamericana cuestionó al considerar que la dirigente podía decidir con libertad de qué forma elegía tratarse las distintas patologías que le fueron diagnosticadas.
Por otro lado, el funcionario remarcó que toda la discusión podría perder sentido la próxima semana, en caso de que Milagro Sala sea condenada.
Una hipotética condena por el delito de amenazas impactaría en la situación judicial de la dirigente, quien ya fue sentenciada a 3 años de prisión en suspenso por daño agravado, a raíz de haber instigado un ataque contra el gobernador Gerardo Morales, según los jueces federales.
Si se agravara su situación al recibir una nueva pena, Sala estaría obligada a permanecer en prisión de manera efectiva.
Mientras, otros nueve procesos siguen su curso en la justicia ordinaria, por delitos relacionados con hechos de corrupción y violencia.

