"Me siento re molesta y re desprotegida, tanto yo como mi familia. No podemos creer la decisión que tomó el juez cuando ella tendría que estar esperando el juicio detenida en el penal", manifestó la mujer, remarcando que la acusada no cumple con ninguno de los requisitos contemplados en el Artículo 10 del Código Penal para acceder a dicho beneficio. "No tiene una enfermedad terminal, no tiene más de 70 años, no tiene menores a cargo ni está embarazada", enfatizó.
Sin custodia ni pulsera electrónica
Uno de los puntos más alarmantes señalados por la madre del hincha de Gimnasia de Jujuy es la falta de controles sobre la imputada en su vivienda de Alto Comedero. Según reveló, Rivadeneira goza del beneficio de la prisión domiciliaria desde hace una semana sin contar con custodia policial ni tobillera electrónica que monitoree sus movimientos.
Asimismo, Soto expuso una serie de irregularidades en el desarrollo de la causa, entre las que destacó que la Justicia no realizó la rueda de reconocimiento de personas, no incautó la ropa utilizada el día del ataque ni secuestró el teléfono celular de la acusada, pese a que registraba actividad activa en redes sociales tras el crimen. "En la última audiencia tampoco me dieron la palabra a mí como víctima. Siento que los beneficiados son ellos", lamentó.
Apelación y vuelta a las calles
Ante este escenario, la familia de Lautaro concretó un cambio en su representación letrada, asumiendo la querella el Dr. Gutiérrez, quien ya presentó formalmente la apelación de la prisión domiciliaria para que el fallo sea revisado por una instancia superior.
"No voy a parar hasta que ella vuelva a estar donde tiene que estar, que es en prisión tras las rejas", sentenció la madre de la víctima, al tiempo que confirmó que, ante la falta de respuestas institucionales y de contención estatal, la familia y amigos volverán a movilizarse en las calles capitalinas para exigir justicia.