Durante la jornada del jueves se llevó a cabo la audiencia de imputación en la que el Fiscal a cargo de la causa, Andrés La Villa del Ministerio Público de la Acusación, imputó formalmente a la mujer de 34 años —amiga de la madre de la víctima— bajo la figura de abuso sexual simple.
Durante el acto procesal, la acusada estuvo asistida por su abogado defensor recién designado. Frente a la gravedad de los hechos denunciados, la Justicia dispuso de forma prioritaria la aplicación de medidas de restricción y prohibición de acercamiento, como así también la imposibilidad absoluta de mantener cualquier tipo de contacto de la imputada hacia la menor de edad o su entorno familiar.
La prueba clave que definiría el futuro procesal
El punto de inflexión en las actuaciones se producirá durante la próxima semana, cuando la pequeña sea sometida al procedimiento de Cámara Gesell. El resultado de esta pericia psicológica y testimonial resulta de crucial importancia para el MPA, ya que los dichos que vierta la víctima podrían desencadenar un cambio de carátula hacia una figura legal significativamente más grave.
Como se recordará, el grave episodio se desencadenó en el microcentro capitalino cuando la sospechosa se ofreció a acompañar a la niña al sector de sanitarios del Hospital San Roque.
Minutos más tarde, la menor retornó con su madre en un evidente estado de ebriedad y tambaleante, manifestando haber sido forzada a consumir alcohol bajo amenazas y haber sufrido tocamientos indebidos, hecho que derivó en su urgente traslado al nosocomio infantil y la posterior denuncia en la Seccional Nº 1.