Pero el hecho de transformar tan drásticamente un monumento de la memoria ha causado controversia en la opinión pública, desde críticas al proyecto político por sus demoras y rendición de cuentas, hasta la necesidad de solicitar intervención de la justicia federal, cuando los lugares legalmente intocables se vieron amenazados.
Cuando la ambición política es grande, no hay medida de no innovar que pueda detenerla. Y eso es lo que ha venido ocurriendo en el edificio desde que el juez Eduardo Hansen tomó la causa en sus manos, tras diversas solicitudes de particulares y organizaciones defensoras de los Derechos Humanos como H.I.J.O.S. para que detengan las obras, llegando a constituirse eventualmente como querellantes.
El último rechazo del magistrado para que se respeten los seis sectores identificados por la Dirección Nacional de Sitios de Memoria data de marzo de 2023, pero un reciente revés podría cambiar el destino del emprendimiento híbrido turístico-comercial, en favor de la historia y el Nunca Más.
Poco más de diez días atrás, la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, admitió un recurso de queja presentado por el fiscal general de Distrito Eduardo Villalba. De esta manera los jueces Javier Carbajo, Alejandro Slokar y Gustavo Hornos “habilitan la competencia de esta Cámara como tribunal intermedio”.
La decisión revierte la resolución dictada por la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones de Salta, cuyos camaristas habían rechazado tal recurso originalmente. La justicia a través de sus vías tradicionales dirimirá la cuestión, aunque para las muchos defensores de la memoria el daño ya fue consumado, en tanto los usuarios discuten en las redes la utilidad del futuro micro shopping del Cabildo Histórico y ex Comando Radioeléctrico, otrora Jefatura de Policía provincial, también uno de los sitios donde los eventos más oscuros de la historia reciente argentina tuvieron lugar.