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Inundaciones en Brasil: un hombre que ni siquiera sabe nadar rescató a más de 300 damnificados

Ivan Brizola pidió prestado un kayak -a pesar de no saber usarlo- y salvó a los habitantes de una ciudad devastada.

  • Rescató a más de 300 personas en un kayak a pesar de no saber usarlo.
  • Se mantuvo alerta desde que comenzaron las lluvias y, luego de que unos amigos que trabajan en seguridad le avisaron sobre los peligros, no dudó en ayudar y también alertó a sus familiares y allegados.

Un hombre de 59 años que nunca aprendió a nadar ni había practicado kayaking anteriormente utilizó una de estas embarcaciones y salvó a más de 300 personas durante las inundaciones en Rio Grande do Sul.

Ivan Brizola, habitante de la ciudad devastada, se mantuvo alerta desde que comenzaron las lluvias y, luego de que unos amigos que trabajan en seguridad le avisaron sobre los peligros, no dudó en ayudar y también alertó a sus familiares y allegados.

Según le contó a BBC News Brasil, Brizola le pidió prestado el kayak al dueño de la pescadería frente a su casa cuando “el agua empezó a apoderarse de los barrios” y “se produjo el caos”.

Brizola aprendió en el momento a usar la pequeña embarcación y remó hasta Canoas, una ciudad afectada. Así, sin ningún equipo de salvamento, comenzó a rescatar a los damnificados.

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Me sorprendió un poco lo que podía hacer en el kayak”, le dijo a la BBC el brasileño, quien es profesor y actualmente trabaja como adiestrador de perros y organiza espectáculos y tratamientos de salud para niños con la ayuda de animales.

En el segundo día de rescate, ayudó a los habitantes del barrio de Mathias Velho. “El agua alcanzó ocho, tal vez diez metros de profundidad”, recordó. Vio cómo el agua había superado la altura de los postes de luz.

En ningún momento sintió miedo de ahogarse, estaba concentrado en auxiliar a los demás. “Tanto es así que no podría decir exactamente qué día es. Si preguntas en general, sólo notarás que la gente está concentrada. No saben qué día es. La misión realmente es ayudar a tu hermano”, aseguró en el momento de la entrevista, publicada hace cinco días.

El hombre formó equipo con otro voluntarios y comenzó a trasladar a las personas que estaban en lugares de difícil acceso hacia las embarcaciones más grandes. Su hijo también lo ayudó y fue quien aseguró que Brizola auxilió a más de 300 personas sin contar a los animales.

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Otro de los rescates que recuerda el adiestrador es el de un perro bravo que había quedado atrapado en el segundo piso de un edificio. “Varias personas intentaron rescatarlo, junto con el dueño, pero el perro los atacó. Entonces dije: ‘Dejalo que voy’ yo”, relató.

También rescató a un hombre de 90 años con Alzheimer. Así, siguió su operación de rescate por varios días y volvía a su casa, en Porto Alegre, que no se inundó. “El primer día tuve que tomar un relajante muscular, pero luego lo llevé con calma”, por lo extenuante de la actividad, aseguró, pero siguió saliendo en el kayak cada día, después de desayunar y atender a sus 19 perros.

Brizola mantuvo un buen ánimo a pesar del caos y el temor a lo que los habitantes verán cuando el nivel del agua baje.

“Una cosa que debemos llevar en nuestro corazón, quienquiera que esté ayudando, es no deprimirnos ante la tragedia”, dijo. “Todo el mundo está muy, muy conmocionado”. Sin embargo, confirmó que muchos voluntarios, como él, se unieron pusieron todo su esfuerzo en ayudar a los vecinos o a los equipos de rescate.

Además, contó que usa el humor aunque la gente viva una pesadilla. “Damos alegría a la gente cuando vamos a rescatarlos, ¿sabes?”, dijo. “Le pregunté al anciano: ¿has estado alguna vez en Venecia? ¿No? Yo tampoco fui nunca. Pero mira, aquí te llevará el barquero”.

“Quienes están recibiendo ayuda entienden que están ganando mucho en amor, y esta unión es la que nos mantendrá adelante. Si giramos esta energía hacia el otro lado, deprimiéndonos, entonces la factura se vuelve más cara”, remarcó y agregó: “Solo quiero trabajar, ser como una hormiguita que lleva mi carga todos los días. Y que sigamos adelante”.

Brizola estaba dispuesto a continuar y también confirmó que pondrá a disposición sus habilidades como electricista para ayudar reconstruir la localidad.

Dos semanas después de que el estado Rio Grande do Sul quedara bajo el agua por las intensas lluvias, Defensa Civil informó que la cifra de muertos aumentó a 149, hay 112 desaparecidos, 806 heridos y más de 2,1 millones de habitantes fueron afectados en 446 municipios. Más de 80.000 permanecen en refugios y otros 500.000 en viviendas de familiares y amigos.

FUENTE: TN

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