El presidente de la corte suprema de Brasil intentó este miércoles frenar una crisis inédita en el máximo tribunal, al suspender una serie de decisiones hostiles entre sus jueces a menos de un mes de las elecciones presidenciales del 4 de octubre.
Brasil: una inédita crisis en la Corte Suprema irrumpió en la campaña presidencial
Duro enfrentamiento entre dos miembros del tribunal alineados con Lula y Flávio Bolsonaro.
Desatado por una investigación sobre un enorme esquema de fraude, el pulso en la corte toca de lleno la campaña para octubre, cuando el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva buscará la reelección ante el derechista Flávio Bolsonaro.
El presidente de la corte, Edson Fachin, suspendió decisiones opuestas de dos magistrados que habían apartado y luego reincorporado al director de la Policía Federal (PF).
Los jueces enfrentados fueron ambos ministros de Justicia, uno de Lula y otro de Jair Bolsonaro, padre del postulante presidencial.
El juez Flávio Dino había ordenado reincorporar al jefe policial Andrei Rodrigues contra una decisión de su colega André Mendonça, quien lo suspendió el martes tras acusar a la PF de haberlo espiado ilegalmente. Rodrigues volvió el miércoles a trabajar en la sede policial en Brasilia, dijo la asesoría de prensa de la institución.
El presidente del tribunal se reservó la decisión final sobre Rodrigues, quien debe prestar informaciones en un plazo de 48 horas.
Fachin también declaró la “suspensión de todo y cualquier procedimiento” de investigación sobre miembros de la corte.
¿Qué está pasando en la corte?
La crisis entre magistrados estalló la semana pasada con la publicación de un informe policial que reveló mensajes del banquero Daniel Vorcaro a un número atribuido a otro juez del máximo tribunal, Alexandre de Moraes.
Vorcaro, con vínculos con el poder en Brasilia, pedía ayuda para eludir una investigación que poco después llevó a su arresto en noviembre, por sospechas de un multimillonario desfalco financiero que resultaría en la liquidación de su banco Master.
El juez Moraes condujo el juicio que el año pasado llevó a la cárcel al expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), padre de Flávio, por un intento de golpe de Estado en 2022.
Los mensajes de Vorcaro se divulgaron por orden de Mendonça, exministro de Justicia de Bolsonaro y designado en la corte por el exmandatario.
A partir de entonces se sucedieron decisiones hostiles entre los jueces.
En base a informes secretos de inteligencia policial, Moraes denunció a su colega por abuso de autoridad al apuntar en su contra.
Mendonça acusó el martes a la Policía Federal de espionaje ilegal y ordenó la suspensión preventiva de su director general.
Pero apenas un día más tarde, Flavio Dino, exministro de Justicia de Lula, ordenó que el presidente restituya a Rodrigues en sus funciones.
En su decisión, el juez adujo que la “medida inédita en la historia de la corporación” de Mendonça puede “paralizar investigaciones y los trabajos policiales” en casos bajo su órbita.
La orden de Dino corre en paralelo a un recurso de la Procuraduría General de la Unión para que el presidente de la corte, Edson Fachin, reincorpore definitivamente a Rodrigues.

