Belleza |

Cómo atenuar las cicatrices del acné con 5 tratamientos caseros

La combinación de uva y vitamina E en una misma mascarilla nos proporciona múltiples nutrientes y nos ayuda a mitigar las marcas dejadas por el acné gracias a sus propiedades regeneradoras.

Un mal tratamiento del acné crónico puede propiciar la aparición de antiestéticas cicatrices que, aunque se pueden disimular con maquillaje, son difíciles de eliminar.

La mala costumbre de exprimir los granos, o el uso de productos químicos inapropiados, produce agresiones en los tejidos y, posteriormente, da lugar a estas marcas.

El problema es que muchos consideran que estos hábitos son inofensivos y, pasándolos por alto, deterioran la piel hasta producirle notorias imperfecciones.

Si bien hay muchos productos cosméticos que ayudan a contrarrestar las agresiones, algunos no tienen las facilidades de adquirirlos, o bien, presentan reacciones indeseadas a sus componentes.

Por fortuna, además de estas alternativas, existen varios tratamientos caseros que, a partir de ingredientes naturales, nutren y regeneran la piel para minimizar estas alteraciones.

bananas

Por su significativo aporte de vitaminas y enzimas naturales, esta mascarilla de banana y miel ayuda a regenerar las células cutáneas para minimizar el aspecto de las cicatrices dejadas por los granos de acné.

Las uvas contienen un antioxidante conocido como resveratrol que, además de reducir el tamaño de las cicatrices, nutre las células para prevenir el envejecimiento prematuro.

En este caso potenciamos sus propiedades con el aceite de vitamina E, un ingrediente reconocido por su capacidad cicatrizante y regeneradora.

papaya-yogur

Podríamos pensar que se trata de un postre; sin embargo, la mezcla de papaya con yogur natural es una crema casera que podemos emplear como tratamiento contra las cicatrices y manchas que quedan tras sufrir de acné.

Un exfoliante natural de aceite de coco y sal marina le brinda a nuestra piel importantes nutrientes que favorecen su proceso de regeneración.

Tiene compuestos antimicrobianos y astringentes que, entre otras cosas, limpian los poros y eliminan las bacterias que producen el acné.

Mascarilla de aceite de oliva y fresas

Combinando los antioxidantes de las frutillas con los ácidos grasos del aceite de oliva obtenemos un tratamiento hidratante y regenerador, ideal para reparar las pieles agredidas y sensibles.

Sus compuestos nutren en profundidad los tejidos y ayudan a unir las fibras durante el proceso de cicatrización.

¿Tu piel luce agredida después de superar el acné? ¿Notas manchas o cicatrices? Anímate a probar cualquiera de los tratamientos mencionados y combate estas imperfecciones cuanto antes.

Ten en cuenta que, aunque los resultados no son inmediatos, sus nutrientes ayudan a reparar poco a poco los tejidos.

Fuente: mejorensalud.

Temas

Dejá tu comentario