Belleza de la piel con germen de trigo
El germen de trigo es un alimento con alto poder antioxidante, ingerido o aplicado en la piel y cabello es un tratamiento de belleza casero con resultados visibles en pocas semanas.
El germen de trigo es rico en vitamina E, la llamada vitamina del rejuvenecimiento debido a que impide la acción de los radicales libres causantes del envejecimiento celular.
Contiene también niacina y otras vitaminas del grupo B indispensables para la salud y belleza de la piel y el cabello, se asegura que tomar una cucharadita de aceite de germen de trigo todos los días hace maravillas en la piel.
Tomar germen de trigo favorece la belleza de la piel y el cabello
El germen de trigo puede comerse incorporado a otros alimentos como yogur o caldo en cantidades que van desde una a cuatro cucharadas diarias, para aumentar la producción de colágeno y elastina, sustancias indispensables para que la piel se mantenga elástica evitando la flacidez.
En forma externa pueden aplicarse mascarillas de germen de trigo o unas gotas aceite de germen de trigo agregadas a una crema hidratante.
Para la limpieza de la piel se mezcla con aceite de bebé y puede ser utilizado en pieles sensibles.
El aceite de germen de trigo es uno de los mejores cosméticos naturales
Aplicar aceite de germen de trigo en la piel puede ofrecer mejores resultados que muchas de las costosas cremas que encontramos en el mercado.
El aceite de germen de trigo previene y mejora las estrias, combate la resequedad de la piel, mejora las dermatitis y eccemas, suaviza la piel de los pies eliminando grietas y asperezas, suaviza la piel de las manos, codos y rodillas.
Aplicado en el rostro hidrata y nutre la piel borrando lineas de expresión a la vez que aplana las arrugas marcadas.
Mezclar unas gotas de aceite de germen de trigo con cualquier crema hidratante la transformará en una crema nutritiva, antiarrugas y reafirmante.
Para mejorar el cabello reseco, quemado o dañado se aplica crema de germen de trigo o se mezclan gotas del aceite con la crema habitual.
Fuente: saludplena.

