El barrio Gorriti ya es considerado una de las áreas capitalinas más peligrosas según los indicadores delictuales, pero el perímetro que forman las calles entre Iguazú y Éxodo hasta Juana Manuela Gorriti y perpendicularmente Ayacucho hasta Urdininea están particularmente pintadas de rojo. Las agresiones en vía pública solamente son superadas por robos cada vez más violentos, el rediseño del lugar es un pedido a gritos de los trabajadores.