El tomate fue la hortaliza que experimentó la mayor reducción en su precio, disminuyendo en un 34,7%. Sin embargo, otras hortalizas aumentaron sus precios notablemente: el zapallo con un alza del 87,6%, la lechuga con un aumento del 70,5%, la cebolla con un incremento del 29,1%, la papa con un 17% y la batata con un aumento del 12,8%.