De esta manera, el valor del viaje dentro de la ciudad pasará a costar $950,98. La medida entrará en vigencia, una vez que se promulgue desde el ejecutivo comunal y se prevé que sea iniciando noviembre. También se estableció una nueva fórmula de tabla polinómica a ser aplicada desde enero del 2025, donde se contemplan aumentos bimestrales del mismo, decretados por el municipio capitalino.
La determinación provocó un malestar generalizado en la sociedad: municipales, docentes, y la gente en la calle, expresaron su disgusto y críticas al servicio.
El concejal del Frente de Izquierda, Guillermo Alemán, repudió que la crisis del transporte sea solventada por los usuarios y esta misma postura mantuvo su compañera de partido Keila Zequieros al manifestar la opinión de sus compañeros, estudiantes universitarios, durante una toma en la facultad.
“Ayer en sesión muy rápida se aprobó esta ordenanza, votaron los concejales radicales y un peronista. Permite la nueva suba y además que después empiece a subir el boleto cada dos meses. Fue con un estudio de costo que se hizo a libro cerrado, sin mostrar realmente los libros contables de las empresas para justificar este aumento que es tremendo. 950 pesos el boleto en San Salvador es una locura para quienes tienen que trabajar y quienes tienen que estudiar porque sabemos que el BEGU te da una cierta cantidad de boletos y luego hay que pagar. Nosotros lo rechazamos y seguimos insistiendo con nuestro proyecto para que se estatice el transporte y se otorgue un abono mensual”, relató.
Embed - Aumento del boleto y deserción en la universidad, la preocupación de los estudiantes
La estudiante y edil capitalina añadió: “No hay relación en la suba del boleto y la mejora del servicio, va todo al bolsillo de los empresarios cuando a trabajadores estatales que no les suben el sueldo y a estudiantes ni hablar ya que muchos tienen trabajos informales donde ni les suben el salario”.
La deserción en la facultad es muy grande, en aulas de 50 ahora quedamos 30 y esto es el boleto, lo cara que está la comida, las personas que son del interior ni hablar del gasto y por eso nos estamos levantando y estamos con una toma activa acá en la universidad. La deserción en la facultad es muy grande, en aulas de 50 ahora quedamos 30 y esto es el boleto, lo cara que está la comida, las personas que son del interior ni hablar del gasto y por eso nos estamos levantando y estamos con una toma activa acá en la universidad.
“Yo tengo amigas y amigos que trabajan y se vuelven trabajando a sus hogares para ahorrar el boleto, algunos vienen en bicicleta o se van en grupo caminando. A los trabajadores están viendo que la actitud es la de levantarse y accionar, como se está haciendo en las universidades, no puede ser que aumente el boleto y la solución sea volver caminando sino luchar y frenar la crisis que estamos viviendo ”, cerró.