En un contexto de necesidades y dificultades para el rubro, se hicieron pedidos de apoyo y acompañamiento al gobierno provincial pero los mismos nunca fueron atendidos como solicitaban.
Drástica reducción de la producción
El testimonio de Alfredo Cruz, productor de cebollas en Aguas Calientes, es un ejemplo de la delicada realidad que atraviesan en el campo.
Embed - Productor de Aguas Calientes redujo a la mitad su siembra por falta de rentabilidad
Expuso que debido a los malos precios de las últimas campañas, la producción de cebolla en la zona se contrajo drásticamente. El productor estimó que este año se sembró entre un 30% y un 50% menos en comparación con el año pasado.
Develó que producir una hectárea de cebolla (incluyendo el costo del arriendo de la tierra) cuesta actualmente cerca de $6 millones. Para cubrir los gastos del ciclo y la cosecha, el productor necesita vender la bolsa de 20 kilos a un piso de $6.000 o $7.000; sin embargo, el año pasado les pagaron entre $3.000 y $4.000, obligándolos a trabajar a pérdida.
Cruz enfatizó que la asimetría cambiaria los deja fuera de competencia. Cuando el precio local sube un poco (de $10.000 para arriba), el mercado se inunda de cebolla importada de Brasil. Para los productores brasileños, recibir 3 o 4 dólares por bolsa es altamente rentable, mientras que para el productor jujeño, por la inflación, esa cifra "es solo un pasaje a Jujuy".
Como los productores carecen de capital para invertir, la demanda de mano de obra cayó drásticamente. Al haber escasez de puestos, el mercado local está sobre ofertado y se están pagando jornales en la informalidad ("en negro") de apenas $20.000, $25.000 o $30.000, cifras que resultan totalmente insuficientes para el sustento de los trabajadores.